En Punta del Este, las apariciones públicas de Carolina “Pampita” Ardohain volvieron a funcionar como un termómetro de moda. Cada salida por la costa uruguaya dejó registros visuales que rápidamente se viralizaron y se transformaron en referencias para la temporada. La modelo consolida así su rol como figura que conecta industria, consumo y estilo personal.
Quiet luxury en clave marrón
Su arribo a la ciudad esteña fue la primera señal fuerte: un conjunto monocromático en marrón chocolate, con top ceñido y pantalón wide leg de tela liviana. La apuesta favorece la silueta y encaja con la estética del llamado “quiet luxury”. El bolso XL con flecos y las gafas negras sumaron funcionalidad y un aire bohemio. El marrón emerge como alternativa elegante al negro para el día.
Brillo nocturno y naked dress
En eventos y galas nocturnas, Ardohain optó por un vestido corto de malla metálica con cristales en tonos dorados y bronce, silueta bodycon y espalda al descubierto. La prenda, en sintonía con la tendencia internacional del naked dress, juega con transparencias y reflejos. Los accesorios mínimos mantuvieron el equilibrio entre sensualidad y sofisticación.
Boho rojo para la playa
Para desplazamientos diurnos y almuerzos informales, eligió un maxi vestido rojo cereza con broderie y volados. Las sandalias planas metalizadas, las gafas retro y el peinado natural completaron un look boho chic, pensado para el turismo de playa y el calor estival. El color potencia el bronceado y aporta vitalidad.
Coastal cowgirl: el oeste en la orilla
La tendencia coastal cowgirl también tuvo lugar: solero off-white de gasa arrugada, cuello halter trenzado y sombrero cowboy en tono neutro. El combo conjuga rusticidad, playa y lujo relajado. Las joyas plateadas y el maquillaje tenue sostienen la estética sin romper la armonía del conjunto.
Terracota + recortes: materiales nobles para la noche
En eventos de resort, Pampita apareció con un vestido terracota con aberturas estratégicas, drapeado y cuello halter. Lo combinó con un bolso de rafia y joyería dorada de gran tamaño. La mezcla entre una silueta glam y materias primas asociadas al verano dio como resultado una sofisticación cálida. El peinado pulido resaltó el maquillaje y los detalles florales en los aretes.
Negro rocker en la arena
Una de las apuestas más disruptivas fue el total black en pleno entorno playero: body ajustado, minifalda con tachas y bucaneras de gamuza. Con collares plateados y cabello suelto, Ardohain trasladó códigos urbanos al beachwear y demostró que el negro también puede tener lugar sobre la arena.
Crochet y country chic
Otro de los conjuntos elegidos fue un set de crochet a rayas curvas en rojo y crema, con pantalón de tiro alto y sombrero cowboy camel. La textura artesanal y la paleta cálida lo convierten en una propuesta ideal para el after beach. La modelo acompañó con maquillaje nude y estilismo relajado.
Pijama chic para la noche
La estética lencería también dijo presente: top babydoll y short off-white con encajes y volados, sumados a botas de red. Peinado alto y argollas minimalistas para completar un look que traslada la intimidad del dormitorio al terreno nocturno.
Marinero romántico en celeste
Para el día, Ardohain optó por un vestido de rayas blancas y celestes, con mangas con volados y lazo frontal. El bolso de rafia y las joyas doradas añadieron textura y un lujo discreto. Resultado: frescura y elegancia clásica con guiños marineros.
Negro crochet + cowboy: lujo nocturno relajado
Otra aparición combinó un vestido largo de crochet negro, de red abierta y espalda cruzada con tiras finas, sumado a sombrero cowboy y sandalias con plataforma. La mezcla consolidó el concepto de “lujo relajado” en la noche esteña.







