Una imagen de la actriz y la pareja de la empresaria, sentados en el césped y conversando durante el tenso operativo policial en Nordelta, se viralizó en medio de un nuevo conflicto familiar que terminó con una denuncia por lesiones.
El escándalo entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo el jueves por la tarde, cuando una intervención policial en la denominada Casa de los Sueños, ubicada en el barrio La Isla de Nordelta, terminó con el retiro de la hija mayor de la expareja del domicilio paterno y la apertura de una causa judicial por presuntas lesiones.
En medio de la tensión, dos protagonistas que habitualmente ocupan un lugar secundario en el enfrentamiento quedaron en el centro de la atención: Eugenia China Suárez, actual pareja del futbolista, y Martín Migueles, novio de Wanda Nara. Horas después del episodio, se conoció una fotografía de ambos que despertó curiosidad en las redes sociales.

La imagen, difundida a través de Instagram, muestra a la actriz y al empresario sentados sobre el césped, conversando, mientras la hija menor de Wanda e Icardi permanece entre ellos. La escena se produjo durante el operativo policial y llamó la atención por el contexto de enfrentamiento que atravesaban las dos familias.
Según trascendió, Suárez intentó mantener la calma durante el episodio y buscó dialogar tanto con Migueles como con las niñas. La situación también incluyó un cruce entre Wanda Nara y la actriz, a quien la empresaria le habría dirigido un duro reproche: “Mala persona en un par de años sos vos”.
El conflicto comenzó alrededor de las 17, cuando se realizó un llamado al 911 por una presunta situación de violencia infantil. De acuerdo con el acta policial difundida por la periodista Yanina Latorre, la hija mayor de la expareja había comunicado a su madre que llevaba varias horas encerrada en su habitación y que no había almorzado.
Cuando los efectivos del Comando de Patrullas de Tigre llegaron a la vivienda, inicialmente no les permitieron ingresar. Sin embargo, minutos después, la niña salió llorando, sin calzado y vestida solamente con medias. Al acercarse a su madre, manifestó que quería irse con ella y denunció haber recibido agresiones y amenazas por parte de su padre.
La intervención se desarrolló en medio de una disputa por la tenencia, ya que existía una disposición judicial que establecía que la menor debía permanecer con Icardi hasta el 16 de noviembre. El futbolista sostuvo ante los policías que tenía la responsabilidad sobre su hija y que no podía entregarle sus pertenencias debido a la orden vigente.
Durante el procedimiento, una médica del Sistema de Emergencias de Tigre examinó a la niña, quien manifestó dolores de cabeza y en la rodilla izquierda. Si bien no se consideró necesario trasladarla en ambulancia, se recomendó realizar una radiografía por un traumatismo leve.
Finalmente, la menor expresó ante los efectivos su voluntad de retirarse con su madre y ambas fueron trasladadas al Destacamento Policial Villa La Ñata.
En el plano judicial, el fiscal de la UFI Género de Tigre, Julio Petrucci, dispuso actuaciones por el presunto delito de lesiones, ordenó un reconocimiento médico legal y notificó a Icardi sobre la formación de la causa.
El expediente permanece en etapa de instrucción, a la espera de los resultados de las pericias médicas y de la declaración testimonial de Wanda Nara. Mientras tanto, la fotografía de la China Suárez y Martín Migueles se convirtió en uno de los detalles más comentados de una jornada marcada por un nuevo y delicado enfrentamiento familiar.







