Enigma espacial: 18 años sin noticias de Pioneer 10, la nave de la NASA que viaja rumbo a la estrella Aldebarán

Dudas y misterio rodean a esta sonda que fue lanzada en 1972 y tiene el mérito de haber sido el primer objeto humano en atravesar la órbita de Neptuno. Además, lleva un mensaje para civilizaciones extraterrestres diseñado por Carl Sagan

Este 23 de enero se cumplieron 18 años de la última débil señal recibida en la Tierra de la sonda Pioneer 10 de la NASA, que se encuentra actualmente en una larga ruta hacia la estrella Aldebarán.

Pioneer 10 fue lanzada el 2 de marzo de 1972. Tiene el mérito de haber sido la primera sonda que atravesó con éxito el cinturón de asteroides y que llegó hasta el planeta Júpiter, el objetivo principal de su misión, desde donde envió las mejores imágenes hasta entonces de la atmósfera del planeta.

En junio del año 1983 se convirtió en el primer objeto fabricado por el ser humano que atravesó la órbita de Neptuno, en aquel momento el planeta más distante del Sol dada la excentricidad de la órbita de Plutón, que hasta 2006 no dejó de considerarse planeta, informó la NASA.
El último contacto: a 12.000 millones de kilómetros

Después de 1997, la débil señal de la Pioneer 10 continuó siendo rastreada por la Red del Espacio Profundo. La última débil señal del Pioneer 10 fue recibida el 23 de enero de 2003 cuando estaba a doce mil millones de kilómetros de la Tierra. El intento por contactarla el 7 de febrero de 2003 no fue exitoso.

Un último intento fue realizado la mañana del 4 de marzo de 2006 -por ser la última vez en la que la antena estaría correctamente alineada con la Tierra-, sin embargo no se recibió respuesta alguna de Pioneer 10.

En la actualidad la nave se dirige hacia la estrella Aldebarán, en la constelación de de Tauro, adonde llegará dentro de 1.690.000 años.
Un mensaje hacia civilizaciones extraterrestres​

La nave Pioneer 10 es también famosa por el hecho de que contiene una placa inscripta con un mensaje simbólico que le informa a la civilización extraterrestre que pudiese interceptar la sonda acerca del ser humano y su lugar de procedencia, la Tierra, una especie de «mensaje en una botella» interestelar.

La idea ​original de enviar esta «misiva» fue del periodista Eric Burgess, aunque en realidad nunca pensó que iba a persuadir a la agencia espacial de Estados Unidos. «Si hay una chance de que encontremos vida extraterrestre, deberíamos darles un mensaje, como un saludo», les aseguró. Y logró convencerlos.

Esta placa fue fabricada en aluminio anodizado en oro, debido a que este elemento tiene ciertas propiedades que hacen que se degrade mínimamente, informa Wikipedia.

La placa fue diseñada y popularizada por el astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Sagan. El experto contrató al diseñador gráfico Frank Drake y a su primera esposa, la artista y escritora Linda Salzman Sagan, para que crearan el boceto que presentaron ante la NASA.

Con información de Europa Press.

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