Lula y Bolsonaro intercambiaron agravios a menos de 48 horas del ballotage

Los candidatos a la presidencia cruzaron acusaciones de cara a las elecciones de este domingo
Toallas con las imágenes de los dos candidatos en Brasil, en un puesto callejero en Belo Horizonte

SAN PABLO.- Cuando faltan menos de 35 horas para que se abran las urnas para el ballotage en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro y el exmandatario Luiz Inacio Lula da Silva protagonizaron el último debate, en la TV Globo, con reiteradas acusaciones mutuas por “mentiroso”, ataques por el salario mínimo y sobre las causas de corrupción, uno de los temas centrales que se preveía tendría el choque.

Bolsonaro, que tenía su última oportunidad para intentar descontar la ventaja que lleva Lula en los sondeos, afirmó que asumió un Brasil con serios problemas sociales y económicos y prometió que partir del año próximo llevará el salario mínimo a 1400 reales, en lo que fue el primer tema que cruzó a los candidatos. Había empezado el debate desmintiendo que vaya a eliminar las vacaciones y el pago de horas extra.

Lula cuestionó al presidente por no haber aumentado el salario mínimo durante cuatro años, le pidió explicaciones y afirmó que en sus años de gobierno (2003-2010) él lo aumentó 74%. Bolsonaro se escudó en el impacto de la pandemia y la crisis económica mundial. “Hicimos lo posible”, dijo.

“Lula, usted sabe que todo el sistema está contra mí. Pare de mentir”, dijo el presidente, que se mantuvo hablando fuera de su atril, vestido con corbata azul, y revisaba constantemente anotaciones en su mano izquierda. “¿Tendré que exorcizarlo para que pare de mentir?”, se preguntó.

“Vine aquí a conversar con el pueblo brasilero, no para responderle al candidato. Este hombre gobernó cuatro años y no dio aumento del salario mínimo. El pueblo sabe que está pasando hambre, que está desempleado”, atacó Lula, que fue acusado reiteradas veces de mentiroso por Bolsonaro. El expresidente buscó atribuir responsabilidad directa a Bolsonaro por el empeoramiento de los indicadores sociales, destacando la suba de los precios de los alimentos y el regreso del hambre en el país.

El debate es visto como la última oportunidad para Lula (Partido de los Trabajadores) y Jair Bolsonaro (Partido Liberal) de disputar la porción del electorado que aún puede cambiar de opinión antes de la segunda vuelta. En el choque por el 7% de los electores indecisos, como señaló la última encuesta de Datafolha, los dos candidatos apuntan a temas claves como la economía y la corrupción.

En su minuto y medio final, Bolsonaro cometió un insólito error al decir: “Gracias a Dios, y si esa fuera su voluntad estaré listo para cumplir un mandato más como diputado federal… como presidente de la República”.

Bolsonaro dijo que Lula y el programa del PT dicen mentiras para influenciar a las personas más pobres. “¿No va a responder lo que le pregunto?”, lo desafió.

“El pueblo brasilero sabe quién es mentiroso. El pueblo sabe que usted prometió muchas cosas que no cumplió”, retrucó el expresidente.

Lula, que llega como favorito en los sondeos, y Bolsonaro, que busca la reelección, debatieron en TV Globo tras un mes de campaña plagado de golpes bajos y desinformación en las redes sociales. En el último sondeo de Datafolha, publicado el jueves, Lula recuperó una ventaja de seis puntos al reunir 53% de los apoyos contra 47% del mandatario, considerando los votos válidos. La semana anterior, esa distancia se había achicado de seis a cuatro puntos.

En el debate en Río de Janeiro, los dos candidatos se cruzaron en reiteradas oportunidades por los montos del Auxilio Brasil (programa del presidente) y el Bolsa Familia (el plan del gobierno de Lula en la primera década del siglo).

“¿Por qué usted pagó tan poco a los beneficiarios del Bolsa Familia. La gente pasó a ser esclava de ese programa. Nosotros lo multiplicamos por tres, a 600 reales. Cuando creamos Auxilio Brasil sus diputados [del PT] votaron en contra. Pare de mentir Lula”, le dijo Bolsonaro.

Cuando llegó el tema de la corrupción, Lula se defendió de los ataques del presidente: “Soy un ciudadano idóneo: gané los procesos en la Justicia. El pueblo sabe quién es el que robó”, dijo.

“¿Usted dice que fue absuelto? Fue descondenado por sus amigos del Supremo Tribunal de Justicia. Usted es un delincuente Lula. Su gobierno fue el campeón de la corrupción”, atacó Bolsonaro.

Lula aprovechó el arresto del exdiputado brasileño Roberto Jefferson, exaliado del mandatario, luego de herir a dos policías al atrincherarse en su domicilio, un incidente en el que fue agredido un periodista y que causó conmoción en la recta final hacia los comicios de este domingo. “Él intenta esconder a Roberto Jefferson, un hombre confianza de él”, afirmó el líder del PT.

Bolsonaro no se quedó atrás e intentó ligar a Jefferson al PT: “Él pagaba dinero para comprar apoyo parlamentario de su partido. Mensalão, Petrolão, más de 100 personas presas. Usted solo está aquí porque tiene amigos en el STF. Debería estar en casa, Lula. Qué queda para los jóvenes en Brasil”, dijo el presidente.

Lula también atacó al mandatario por aislar a Brasil del mundo, y le pidió que explique cómo hará para reinsertarlo.

“Claro, Lula tiene relación con Maduro, con Cuba, ahora con la Argentina…”, chicaneó el presidente ultraderechista, que en la campaña ha buscado ligar al PT con los gobiernos de izquierda de la región, entre ellos el de Alberto Fernández.

“Él sabe que en nuestro gobierno defendimos la política externa más eficaz, por ejemplo, ayudé a crear los BRICS”, dijo Lula.

Bolsonaro acusó a Lula de ser abortista, en un intento de apuntar al electorado evangélico, que tiene mucho peso en estas elecciones y en el que el presidente saca ventaja. “Lula, asuma que usted es abortista”, le dijo. “Da pena debatir con el rey de la mentira”, añadió luego.

“Yo soy contrario al aborto, mi mujer es contraria al aborto. Yo respeto la vida”, respondió Lula, que intentó salir rápidamente de ese tema, y buscó llevar el debate nuevamente al desarrollo de la economía. Luego, al hablar de salud, Lula pasó al ataque por la respuesta de Bolsonaro a la pandemia del coronavirus, muy criticada a nivel internacional.

Lula dijo que Bolsonaro compró 35.000 cajas de viagra para dar a las Fuerzas Armadas, a lo que el presidente contestó que el viagra es usado para tratamiento de próstata. Luego Lula preguntó: “¿Por qué solo las Fuerzas Armadas tienen derecho? ¿Por que no distribuyó viagra para el pueblo?”.

El debate está mediado por el periodista William Bonner, que más de una vez tuve que pedir silencio a los asesores de los candidatos.

En el anterior debate para el ballottage, el 16 de octubre, intercambiaron ataques sobre la pandemia y acusaciones cruzadas de corrupción y fake news.

Lula había reforzado los entrenamientos para contrarrestar las acusaciones de corrupción, un tema sensible para el PT, y se preparó para los ataques “por debajo de la cintura”, ya que Bolsonaro está rezagado en las encuestas. Para ello, el expresidente contó con la ayuda de la periodista Olga Curado, una famosa preparadora de candidatos que mezcla principios del aikido (arte marcial japonés), la psicología, el budismo y la meditación.

“Voy a restablecer la armonía en este país”, prometió Lula en el cierre de su participación, que recordó los logros de su gestión entre 2003 y 2010.

Guillermo Idiart

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