La política de becas impulsada por el Gobierno de Jujuy para estudiantes de Medicina representa mucho más que un apoyo económico. Detrás de cada beneficiario hay historias de esfuerzo, superación personal y un fuerte compromiso con el futuro de la salud pública provincial.
Uno de los jóvenes seleccionados es Marcelo Flores, oriundo de la ciudad de Humahuaca. Con emoción, relató que la beca significa un reconocimiento a años de sacrificio familiar y una oportunidad para continuar sus estudios con mayor tranquilidad.

“Mi situación desde la niñez no fue fácil. Perdí a mi padre siendo chico y desde muy joven tuve que trabajar junto a mis hermanos. Todo ese esfuerzo hoy tiene una recompensa”, expresó.
Marcelo destacó que el beneficio no solo impacta en su formación profesional, sino también en la economía de su familia. Según contó, permitirá que sus hermanos tengan mayores oportunidades para continuar estudiando y aliviará la carga económica de su madre. Su meta es clara: regresar a su ciudad natal para ejercer la medicina.
“No hay nada más bonito que estar en casa. Quiero poder brindar mi vocación donde la gente más lo necesita”, afirmó.
Un impulso para completar la formación
La beca también fue otorgada a Violeta Martínez Ocampo, estudiante de Fraile Pintado, quien valoró la iniciativa como una herramienta clave para concluir la carrera y aportar al fortalecimiento del sistema sanitario jujeño.
“Sabemos que en Jujuy hacen falta muchos médicos y que hay lugares donde el acceso a la salud todavía es difícil. Queremos dar ese paso para acercar la atención a quienes más la necesitan”, señaló.
La joven destacó que el acompañamiento económico resulta fundamental para sostener una carrera exigente y de larga duración. “Esta carrera me apasiona y me hace muy feliz saber que algún día voy a poder ayudar a otras personas. La beca nos beneficia para que podamos continuar estudiando y cumplir ese objetivo”, sostuvo.
Vocación médica con compromiso territorial
Las becas forman parte del programa provincial “Vocación Médica en Territorio”, una estrategia orientada a fortalecer la formación y permanencia de profesionales de la salud en aquellas regiones donde la cobertura médica resulta prioritaria.
La iniciativa se basa en un esquema de corresponsabilidad: el Estado acompaña económicamente a los estudiantes durante su formación universitaria y, una vez graduados, los beneficiarios asumen el compromiso de desempeñarse durante tres años en establecimientos del sistema público de salud de la provincia.
Los destinos laborales serán definidos por el Ministerio de Salud de acuerdo con las necesidades de cobertura, la distribución territorial de los recursos humanos y las prioridades sanitarias de cada región. Finalizado ese período, los profesionales podrán ejercer libremente tanto en el ámbito público como privado.







