Cuáles son las mejores maneras de hacer rendir un poco más nuestra plata. Consejos para planificar un año exitoso (¡y no morir en el intento!).

Ante un panorama inflacionario, a veces se hace difícil ahorrar. O lo poco que podemos ir juntando se desvaloriza con el correr de los meses y hace que nuestros objetivos parezcan cada vez más inalcanzables.

¿Qué podemos hacer para cuidar nuestro capital y, de ser posible, obtener algún tipo de rentabilidad?

“Conservar lo que tenemos, en términos reales, es el objetivo primordial”, afirma José Bano, gerente de asesores financieros de Invertir Online. “Tenemos un enemigo a vencer que es la inflación. Por eso, para pequeños ahorristas es muy conveniente invertir en algo que esté indexado, es decir, que se incremente si la inflación lo hace”.

Éstas son sus recomendaciones si poseemos un capital que oscila entre los 10 mil y 50 mil pesos:

x Plazos fijos UVA: que además de estar indexados, ofrecen una tasa del 3%, “con lo cual, si se dispara la inflación estamos cubiertos. Esto es una ventaja por sobre los plazos fijos tradicionales que ofrecen una tasa del 40%, pero que es fija ante las variaciones inflacionarias”.

x Bonos: “Otra posibilidad la ofrecen los bonos indexados por CER, es decir, por la evolución de los precios. Tiene la cobertura ante la inflación del plazo fijo UVA, pero suma más ventajas, como tener liquidez constante (se pueden vender en cualquier momento) y, además, suman una tasa del 8%. Ésta puede ser otra muy buena opción para pequeños ahorristas”.

x Letras Lecer: “Son letras ajustables a la inflación que se colocan a 3, 6 o 9 meses. Se pueden comprar o licitar y también tienen liquidez constante. Tienen un riesgo menor y una tasa conveniente”.

Cuando disponemos de un capital que llega a los 100 mil pesos, Bano nos recomienda apuntar a diferentes portfolios, es decir: “Nos podemos poner 2 o 3 objetivos. Por ejemplo, destinar un 50% a la adquisición de letras que nos aseguran el capital, un 40% en bonos en dólares y dejar, quizás, un 10% para algo más especulativo como son las acciones, pero que a su vez nos pueden deparar una mayor rentabilidad”.

¿Compramos dólares?

“Si tu objetivo es hacer un viaje para el cual vas a necesitar dólares o euros, es válido. En cambio, si querés invertir bien tu dinero, la compra de dólares no le gana a la inflación, que es el primer objetivo del que hablamos –por lo menos– para no perder capital. La suba del dólar que suele darse en Argentina no nos protege de la inflación. Por eso, lo más conveniente es destinar nuestro dinero a productos que sí lo hagan”.

OPERAR ONLINE. Es otra opción que en la actualidad se presenta un tanto más accesible gracias a la aparición de los sitios de inversión bursátil. Con un monto mínimo de diez mil pesos, se puede iniciar la inscripción: hay que llenar una planilla que permite a los asesores establecer un “perfil de inversor” (por ejemplo, cuánto riesgo está dispuesto a asumir) sobre el que basarán sus recomendaciones.

“Una de las premisas es no poner todos los huevos en una misma canasta”, comenta Flavia Matsuda, analista cuantitativo y research del sitio Invertionline.com, quien recomienda destinar porciones del capital en distintos productos: fondos comunes de inversión de bonos, de acciones, compra de moneda extranjera, etc.

Después agrega que: “Por lo general, quienes operan por primera vez suelen ir por los bonos en dólares a largo plazo, que tienen riesgos bajos”.

¿Qué características puede tener un inversor? “Están los más conservadores, que se inclinan por bonos a más cortos plazos, en dólares; los moderados, que invierten haciendo un mix entre bonos y acciones, y los más agresivos, que optan por acciones más riesgosas”.

En este sentido, la especialista agrega que “a mayor riesgo, mejores son los rendimientos. Pero también pueden ser mayores las pérdidas, en el caso de que sucedan”.

Y comenta que, según relevamientos realizados entre sus usuarias, las mujeres suelen ubicarse en el rango más conservador. También cita que “el monto promedio con el que se inician oscila entre los 10 y 20 mil pesos”. Matsuda alienta a animarse a realizar esta actividad: “Yo la veo como una herramienta que nos permite generar e ir acrecentando un capital propio. Lograr independencia financiera. Me parece que es una forma de empoderamiento que permite construir fondos para todo tipo de objetivos”.

Para quienes se inician en el tema de las finanzas, Internet es un recurso indispensable: “En el sitio hay todo el tiempo información disponible para cualquier usuario, y más detallada para quienes se convierten en inversionistas. De manera complementaria, se realizan streamings en vivo (vía Facebook y YouTube con especialistas e invitados) sobre temas de interés”, explica Matsuda. Así es como se animó a empezar Mariana Luján Cambiaso (22), becaria y estudiante de bioquímica (pese a venir de otro campo) quien ganó el concurso del sitio como “inversionista del año” por los rendimientos que obtuvo.

“El simulador está bien estructurado y organizado para operaciones que se realizan de manera muy sencilla y en forma online. Si bien es semejante a la operatoria real en bolsa, tiene diferencias como el delay en las cotizaciones, restricciones de volumen y composición de la cartera”.

TIPS PARA AHORRAR. El primer paso del ahorro es evitar gastar en ítems innecesarios. En lo que tiene que ver con los alimentos, buscar precios es la premisa: las aplicaciones de los supermercados suelen facilitarnos la tarea y es preciso conocer los precios usuales para no caer en engaños y que los descuentos que prometen sean reales.

Ir de compras con la calculadora (o usar la del celular) es útil cuando se nos complica con los 4 x 2 o los porcentajes de descuento.

En cuanto a la ropa, calzado, accesorios y demás –salvo que haya una compra que sea de suma necesidad–, es recomendable aprovechar las liquidaciones de temporada para obtener precios menos inflados, tratando de hacer una “compra inteligente”, es decir, prendas y artículos clásicos que podamos usar la temporada siguiente.

Finalmente, si nos queremos dar un gusto y realizar una salida (al cine, al teatro o a cenar), la planificación es una buena compañera: tener a mano los descuentos de bancos y tarjetas y usar las aplicaciones de los bancos, que suelen tener descuentos adicionales.

Textos M. Florencia Bocalandro.

Comentarios