El dólar superó los 43 pesos y marcó un nuevo record

El dólar superó los $43 y alcanzó el valor más alto en la era Macri. La divisa de EEUU se ofreció a 43,50 pesos en sucursales del Banco Nación, con un salto superior a 4% en el día.

Por Juan Gasalla

El dólar se negoció con fuerte alza este jueves, por cuarta rueda consecutiva, a $42,50 en el mercado mayorista, $1,75 o 4,3% por encima del cierre anterior.

Se trató del salto de precios más violento desde el pasado 30 de agosto, cuando el dólar trepó 3,60 pesos o 10,6% en una sola rueda.

Para este jueves, la zona de no intervención delimitada por el Banco Central tiene un piso de $38,79 y un techo de 50,199 pesos. El viernes el piso se trasladará a 38,815 pesos.

Al público se negoció al cierre a $43,50 en sucursales del Banco Nación, con alza de $1,90, en un récord histórico por encima de los $41,89 que promedió al cierre de la operatoria el 28 de septiembre pasado. En el promedio de bancos del microcentro porteño finalizó a $43,41 para la venta.

Sabrina Corujo, directora de Portfolio Personal Inversiones, recordó que se «limitó otra vez las compras de divisas por parte del BCRA» a solo USD 50 millones diarios si el tipo de cambio cae por debajo de la banda de libre flotación. «En tanto, a partir de abril, el ajuste de las bandas será de 1,75%», frente al 2% de ajuste mensual actual, «para dar una señal más certera sobre la devaluación esperada».

En la plaza cambiaria se enfrentan fuerzas contrapuestas: ingresan divisas por exportaciones y las reservas internacionales están en un récord histórico, por encima de los USD 68.000 millones. Ese flujo positivo se va a mantener al menos hasta mitad de año.

Pero en sentido inverso, hay una enorme masa de pesos colocados en depósitos a plazo fijo a menos de 60 días, que puede pasarse rápido a dólares a medida que avanza el calendario electoral y la inflación no da muestras de bajar.

«Lo más relevante para la dinámica de la divisa pasa por la creciente dolarización de carteras, un proceso que se anticipaba que iba a llegar al ritmo de una mayor incertidumbre electoral, por lo cual el BCRA -a diferencia del año pasado- no debería buscar frenar el deslizamiento del dólar sino apuntar a que dicho proceso sea gradual y ordenado», advirtió Gustavo Ber, titular del estudio Ber.

Por ahora los depósitos a plazo fijo resisten sin una oscilación que pueda preocupar. En su Informe Monetario el BCRA detalló que los depósitos a plazo del sector privado ascienden a unos $1.136.849 millones ($1,1 billón), un monto estable respecto de los $1.092.344 millones de 30 días antes, pues su aumento de 4,1% es similar al de la inflación de ese lapso.

Hoy la tasa de interés para plazos fijos a 30 días promedia 35,48% anual, contra un 42,21% de un mes atrás. La tasa Badlar, para depósitos de más de un millón de pesos bajó en el mismo período a 36,06% desde 43,36 por ciento.

Son rendimientos que apenas cubren la inflación – se anticipa más de 3% para marzo- y no disuaden a los inversores de pasarse a divisas, cuando el riesgo de devaluación del peso argentino siempre es alto en medio de procesos inflacionarios.

Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, la inflación esperada en el año es 31,9%, un salto de 2,9 puntos respecto de la medición anterior, cuando se esperaba un 29% para 2019.

LA INCIDENCIA DEL REAL BRASILEÑO

En Brasil el dólar sube seis centavos (+1,1%), a 3,88 reales, después de haber trepado 1,8% el miércoles, movimiento que le agregó impulso a la devaluación del peso argentino.

«A nivel cambiario, la revalorización del dólar a nivel global impactó en las monedas emergentes y así es que aceleró la escalada del dólar mayorista», explicó el economista Gustavo Ber.

También la atención del mercado cambiario estará puesta en un esperado incremento de la tasa de política monetaria del Banco Central para atenuar una suba de la divisa norteamericana.

El BCRA debe atenuar con tasas altas el deslizamiento del dólar, para que dicho proceso sea gradual
Un informe de la Bolsa de Comercio de Córdoba señaló que «las condiciones presentes en 2018 llevaron a que se proponga para 2019 la eliminación del déficit primario, junto con un ambicioso plan monetario para la estabilización de la inflación y el tipo de cambio».

«A pesar de que esta decisión de política resulta impopular debido al impacto en el corto plazo sobre la economía real, la eliminación del déficit fiscal significará quitar el principal obstáculo para alcanzar un crecimiento sostenido en el largo plazo, a la vez que atacará otras vulnerabilidades como el déficit externo y la inflación», expresó el análisis de la entidad.

Facebook
Twitter
Scroll al inicio