Cuánto pagan de luz y gas los usuarios de cada provincia y por qué la brecha es tan grande

Tarifas

La quita de subsidios y la recomposición de tarifas profundizaron las diferencias en el costo de los servicios públicos entre provincias. En mayo de 2026, un usuario residencial puede pagar más del triple por la misma cantidad de energía dependiendo de dónde viva, incluso dentro del mismo segmento tarifario.

Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, las diferencias responden a varios factores: el esquema de subsidios vigente, los costos de distribución provinciales, la carga impositiva y las particularidades climáticas y geográficas de cada región.

En electricidad, la Resolución 109/26 fijó los precios estacionales de la energía desde el 1° de mayo, aunque cada provincia mantiene distintos ritmos de actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD), el componente que remunera a las distribuidoras. Además, algunas jurisdicciones aún continúan adaptando sus cuadros tarifarios al nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados.

Entre los hogares con subsidios, las facturas eléctricas más altas del país se registraron en Neuquén, con una boleta promedio de $88.924 mensuales para un consumo de 265 kWh; seguida por Río Negro ($84.549), Puerto Madryn ($76.823) y Salta ($69.343).

En el extremo opuesto, las tarifas más bajas correspondieron a Formosa ($25.321), La Rioja ($27.191) y las áreas concesionadas de Edesur ($28.281) y Edenor ($28.569) en el AMBA.

La brecha también se replica entre los usuarios sin subsidios. Neuquén volvió a encabezar el ranking con facturas promedio de $153.580, seguida por Río Negro ($115.282), Puerto Madryn ($109.618) y Santa Fe ($101.213). En contraste, las menores tarifas se observaron en Tierra del Fuego ($49.727), Edenor ($53.224), Edesur ($54.705) y La Rioja ($55.397).

El informe remarcó que las diferencias responden principalmente a los costos locales de distribución y a las cargas tributarias provinciales y municipales, además de la forma en que cada jurisdicción implementa los subsidios nacionales.

Gas: la Patagonia lidera las facturas más altas

En el servicio de gas por red, el nuevo esquema tarifario estableció dos grandes segmentos: usuarios sin subsidios, que pagan el costo pleno del abastecimiento, y usuarios subsidiados, que reciben una bonificación del 50% más un adicional del 25% hasta determinado umbral de consumo según la región.

La factura promedio nacional para hogares sin subsidios asciende a $71.732 mensuales, mientras que para quienes conservan asistencia estatal el promedio es de $52.040.

Las mayores boletas de gas se concentran en la Patagonia, donde el consumo por cuestiones climáticas es considerablemente más alto. Entre los usuarios sin subsidios, Tierra del Fuego lideró con facturas promedio de $209.502, seguida por Santa Cruz ($200.941), Chubut Sur ($128.359) y Neuquén ($104.503).

Por el contrario, los valores más bajos se registraron en Tucumán ($36.979), el norte bonaerense ($41.660), Salta ($44.004) y La Puna ($44.174).

Entre los usuarios con subsidios, la tendencia se mantuvo: Tierra del Fuego presentó facturas promedio de $127.893, Santa Cruz $123.423, Chubut Sur $82.665 y Neuquén $82.564.

En las regiones con menores consumos, las boletas subsidiadas fueron considerablemente inferiores: Tucumán registró un promedio de $30.148, Bahía Blanca $31.228, Salta $32.429 y el norte de Buenos Aires $34.104.

Qué explica la diferencia entre provincias

El IIEP señaló que las disparidades tarifarias obedecen a una combinación de factores estructurales y regulatorios:

Diferencias en los costos de distribución eléctrica y gasífera.
Distintas cargas impositivas provinciales y municipales.
Condiciones climáticas que elevan el consumo, especialmente en la Patagonia.
Aplicación desigual de subsidios y cuadros tarifarios.
Costos de transporte y abastecimiento energético.

Además, la composición de las facturas varía según el segmento de ingresos. Para usuarios de gas sin subsidios, el 47% de la factura corresponde al precio del gas, el 31% al VAD y el 22% a impuestos. En los hogares subsidiados, en cambio, el peso del costo del gas baja al 27%, mientras que distribución e impuestos representan el 73% restante.

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