Sin la normativa, el certamen de élite no puede comenzar: con la medida, buscan presionar para modificar el sistema de descensos desde la temporada que está por comenzar

A menos de diez días de su inicio, la aprobación del reglamento de la Superliga quedó trabada tras una reunión accidentada en las oficinas de la entidad en Puerto Madero. El foco del problema: los promedios. 11 de los 24 equipos que participarán del próximo certamen de Primera División están plantados en eliminar el sistema que determinarán los cuatro clubes que bajarán de categoría y definirlo por puntos. Y, aunque en la votación que se desarrolló la semana pasada ganó la postura de no innovar en la temporada que comenzará el 26 de julio, no abdicaron ante la derrota. Y no dieron quórum, por lo que el encuentro debió ser suspendido. El nuevo cónclave recién se desarrollaría la semana que viene, con el calendario asfixiando.

El grupo que, en consonancia con la AFA (que abolió los promedios en la Primera Nacional -ex B Nacional-, Primera B, C y D) quiere que los descensos se definan sólo por los puntos de la presente temporada no ingresó a la reunión. Se trata de los representantes de Banfield, Lanús, Estudiantes, Gimnasia, Newell’s, Rosario Central, Colón, Arsenal, Central Córdoba de Santiago del Estero, Patronato y Argentinos, que apelan a lograr al menos un consenso con un sistema mixto: dos descensos por promedios y dos por cosecha de unidades. Las instituciones coinciden con la mayoría de los clubes que tienen inconvenientes en la tabla paralela, la que contempla las tres últimas temporadas… El núcleo duro se reunió previamente en el Hotel Hilton antes de hacer pública su postura. Y busca llevar para su lado a otros equipos cuyo pensamiento no es tan tajante.

Del otro lado de la mesa, sí se presentaron a sesionar los cinco equipos grandes (Boca, River, San Lorenzo, Racing e Independiente), Atlético Tucumán, Unión, Vélez, Huracán, Talleres, Godoy Cruz y Defensa y Justicia. Aldosivi no se hizo presente, aunque está más cerca de los “rebeldes”.

Desde Superliga aseguran que el inicio del torneo no corre riesgo de postergarse, pero la suspensión de la reunión es una medida de presión de los que quieren terminar de enterrar los promedios. A fines de mayo, en un cónclave que se había realizado en un hotel céntrico, los clubes de élite habían llegado a un contexto para seguir la normativa de AFA, pero luego hubo marcha atrás. Y hoy se escribió un nuevo capítulo del conflicto. La novela continuará.

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