Con autoridad y mostrando una versión mucho más sólida que en presentaciones anteriores, River Plate derrotó 2-0 a Gimnasia y Esgrima de Jujuy en el Monumental y se convirtió en el último semifinalista del Torneo Apertura. El equipo de Núñez resolvió el duelo con un golazo de Sebastián Driussi y un certero cabezazo de Lucas Martínez Quarta, sellando una clasificación sin sobresaltos.
El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo mostró intensidad desde el arranque, manejó la posesión y encontró espacios ante un Gimnasia que intentó resistir con orden, pero que nunca logró incomodar seriamente a Franco Armani.
La apertura del marcador llegó tras una gran acción colectiva que tuvo como protagonista a Facundo Colidio, quien desbordó con decisión y asistió a Driussi para que el delantero definiera con categoría y desatara el festejo millonario. El tanto le dio tranquilidad a River, que a partir de allí controló el trámite y expuso claras diferencias futbolísticas.
En el complemento, cuando el elenco jujeño intentaba adelantarse algunos metros en busca del empate, apareció Lucas Martínez Quarta para conectar de cabeza y establecer el 2-0 definitivo, resultado que terminó de sentenciar la historia en Núñez.
Para Gimnasia, la eliminación marcó el final de una campaña que había generado ilusión tras avanzar a esta instancia, aunque esta vez se topó con un rival superior, que hizo pesar su jerarquía y localía.
Con este triunfo, River se instaló entre los cuatro mejores del certamen y ahora tendrá un exigente cruce ante Rosario Central el próximo sábado en el Monumental, con el objetivo de meterse en la gran final del Torneo Apertura.







