Mientras Boca Juniors transita semanas decisivas entre la definición del Torneo Apertura y su pelea por avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores, una declaración de Mauricio ‘Chicho’ Serna volvió a instalar un rumor que parece de fantasía: la posible llegada de Neymar al fútbol argentino.
Todo surgió tras el reciente encuentro entre el astro brasileño y Ander Herrera en instalaciones del club xeneize, durante la visita de Santos FC a Buenos Aires para enfrentar a San Lorenzo por la Copa Sudamericana.
Consultado sobre esa posibilidad, Serna dejó una frase que rápidamente disparó la ilusión entre los hinchas:
«En el Mundo Boca siempre hay posibilidades. Cuando trabajaba en el club, algunos empresarios me llamaban para ofrecerme a Neymar, aunque después nunca avanzamos. ¿Si puede llegar? Todo puede ser».
Lejos de descartar el escenario, el exintegrante del Consejo de Fútbol incluso se permitió fantasear con ver al crack brasileño en La Bombonera:
«No me pongan a soñar… Boca es capaz de todo. ¿Quién no quisiera ver a Neymar con esta camiseta? Es un jugador que le arranca una sonrisa a cualquier amante del fútbol».
Sin negociaciones concretas, pero con rumores en crecimiento
Hasta el momento, no existen tratativas oficiales entre el entorno del futbolista y la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme. Sin embargo, el rumor tomó fuerza también en medios europeos, que aseguran que Neymar habría quedado gratamente sorprendido por el trato recibido durante su estadía en Argentina.
A esto se sumó un guiño de peso: Leandro Paredes, referente del plantel, reconoció públicamente su vínculo con el brasileño y lanzó una invitación que no pasó desapercibida:
«Lo esperamos si quiere venir a jugar la Libertadores».
El futuro de Neymar, atado al Mundial
Actualmente, Neymar mantiene contrato con Santos FC hasta diciembre de 2026. Su continuidad dependerá en gran parte de su presente futbolístico y de sus aspiraciones de integrar la lista de Selección de Brasil para el próximo Mundial.
La llegada de Carlo Ancelotti al seleccionado brasileño podría ser determinante para definir su futuro. Si queda fuera de la cita mundialista, no se descarta que el atacante evalúe nuevos horizontes.
Por ahora, la posibilidad parece lejana. Pero en Boca, cuando se trata de nombres rutilantes, nunca conviene descartar nada demasiado rápido.







