Francisco Cerúndolo firmó una actuación contundente y sin fisuras en los octavos de final del ATP 500 de Múnich. El argentino, quinto preclasificado, superó con autoridad a Botic van de Zandschulp por 6-3 y 6-0, en un partido que terminó siendo un verdadero monólogo.
El inicio fue parejo, con ambos jugadores midiéndose desde el fondo, pero rápidamente Cerúndolo encontró el ritmo con su derecha pesada y profunda. A partir de ahí, empezó a dominar los intercambios y a desbordar a su rival, que nunca logró acomodarse ante la intensidad del argentino.
El segundo set reflejó aún más la diferencia: Cerúndolo mantuvo la presión constante, encadenó quiebres consecutivos y cerró el partido con ocho games al hilo, evidenciando un nivel altísimo sobre polvo de ladrillo europeo.
Con este triunfo, el actual número 1 del tenis argentino y 19° del ranking ATP se metió en los cuartos de final por cuarta vez en la temporada. Ahora aguarda por el ganador del cruce entre Alexander Zverev y Gabriel Diallo.
Cerúndolo atraviesa un gran momento en el circuito: ya conquistó el título en Buenos Aires, alcanzó semifinales en Santiago y fue cuartofinalista en Miami. En Múnich, además, está cerca de defender los puntos logrados en 2025, cuando llegó hasta semifinales en un torneo que terminó ganando Zverev.







