Durante su participación en el America Business Forum Miami 2025, el exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt, ofreció una mirada profunda sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la humanidad, calificándola como “la herramienta más poderosa que la humanidad haya creado y la prueba más grande que tiene que atravesar”.
El empresario tecnológico abrió la segunda jornada del foro en diálogo con Francis Xavier Suárez, alcalde de Miami, donde abordó los desafíos, oportunidades y dilemas éticos que plantea el avance acelerado de la IA en la vida cotidiana, la economía y la cultura.
“La próxima revolución ya está aquí”
Schmidt sostuvo que la inteligencia artificial no solo está transformando la economía, sino que también redefinirá la experiencia humana durante los próximos siglos.
“La próxima revolución no se viene, ya está aquí”, afirmó.
El exCEO de Google destacó que el desarrollo de una inteligencia no humana colaborativa marcará un antes y un después en la historia contemporánea, y anticipó que el impacto será comparable al de las grandes revoluciones tecnológicas de la humanidad.
Entre las áreas con mayor potencial, señaló la medicina, donde el uso de sistemas inteligentes permitirá crear tratamientos personalizados y combatir enfermedades graves, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
“En pocos años, cada persona tendrá acceso a un asistente más inteligente que uno mismo. Será como tener a Einstein en el bolsillo”, ilustró Schmidt.
Ética y control de los riesgos
En la conversación con Suárez, el exejecutivo también abordó el costado ético y los riesgos del uso de la IA. Recordó que toda innovación tecnológica —como ocurrió con el teléfono o Internet— puede ser empleada con fines maliciosos.
“Nosotros no diseñamos Internet para que los delincuentes la usen, pero ocurrió. Lo mismo pasará con la IA. Lo importante es contar con sistemas de vigilancia y control que puedan actuar en casos extremos”, advirtió.
Aun así, insistió en que el potencial de esta tecnología supera cualquier precedente histórico:
“En los próximos cinco o diez años, cualquier persona con un teléfono celular tendrá acceso a conocimientos y capacidades equivalentes a los de un Einstein o un Leonardo da Vinci. Eso nunca sucedió antes”.
Los próximos avances y el desafío energético
Consultado sobre los próximos saltos tecnológicos, Schmidt identificó tres ejes clave para la evolución de la inteligencia artificial:
Los modelos de lenguaje, capaces de comprender y generar información compleja.
La revolución agentiva, donde agentes inteligentes podrán ejecutar tareas autónomas de alto nivel.
El razonamiento avanzado, que permitirá resolver problemas al nivel —o incluso por encima— del pensamiento humano.
“Hoy existen sistemas que aprueban exámenes de matemáticas o biología de posgrado con mejores resultados que las personas”, ejemplificó.
El exCEO subrayó, además, la importancia del sector energético para sostener el desarrollo de los centros de datos y la infraestructura de la IA.
“Si queremos mantener un crecimiento económico del 3% del PBI, como plantea el presidente Trump, necesitamos más energía. Fusión, nuclear, gas natural, renovables: todo suma”, aseguró.
Schmidt concluyó que la inteligencia artificial será el motor de la próxima era de prosperidad y cambio global, pero también el mayor desafío ético y social que enfrentará la humanidad.
“Estamos creando algo que puede amplificar lo mejor y lo peor de nosotros. La responsabilidad de guiarlo correctamente es nuestra verdadera prueba”, remarcó.







