La red social X, propiedad de Elon Musk, sufrió una caída global durante la mañana del 14 de agosto, afectando a millones de usuarios en América Latina y Europa. Según los datos de la plataforma Downdetector, los problemas se registraron tanto en la aplicación móvil como en la versión web, generando preocupación sobre la estabilidad del servicio
Reportes y regiones más afectadas
De acuerdo con Downdetector, el 73% de los incidentes se debieron a fallas en la app, mientras que el 15% afectó la web y el 12% se vinculó con problemas en los servidores. Los reportes comenzaron a incrementarse abruptamente, alcanzando 132 avisos en pocos minutos.
En América Latina, los focos más importantes estuvieron en:
Colombia: Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Barranquilla.
Argentina: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Rosario.
También se reportaron inconvenientes en Uruguay, Chile y Paraguay.
En Europa, España fue la más afectada, con incidencias en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Granada, Murcia y Santiago de Compostela, así como en Portugal y zonas fronterizas con Andorra y Francia.
Información de los propios usuarios y utiliza algoritmos para detectar anomalías comparando los reportes actuales con registros históricos. La plataforma supervisa miles de servicios en más de 40 países, incluyendo redes sociales, bancos, videojuegos y apps de streaming.
Controversias recientes y cambios en la plataforma
En paralelo a la interrupción, Musk anunció un nuevo modelo de monetización para la inteligencia artificial de X, integrado en su chatbot Grok. Según explicó, las marcas podrán pagar para que sus productos o servicios aparezcan como sugerencias dentro de las respuestas del chatbot, lo que permitirá financiar la infraestructura tecnológica de la plataforma.
Esta medida llega tras la salida de Linda Yaccarino de la dirección ejecutiva y coloca nuevamente a Musk al frente de la estrategia comercial de X. Aunque no se detallaron los criterios de segmentación de anuncios ni el modelo de cobro, la decisión genera debate sobre cómo equilibrar la optimización comercial con la experiencia del usuario y la confianza de los anunciantes.







