La peregrinación volvió a marcar uno de los momentos más fuertes del calendario religioso en Jujuy. Este Domingo de Ramos por la noche, la Virgen de Punta Corral hizo su ingreso a Tumbaya en medio de una masiva convocatoria de fieles.
El pueblo se colmó de gente desde horas antes. La espera terminó pasadas las 21, cuando la imagen apareció tras el descenso desde los cerros, escoltada por peregrinos que caminaron durante horas para acompañarla. El recibimiento fue intenso: aplausos, lágrimas y expresiones de fe que se repitieron a lo largo de toda la plaza.
En paralelo, las bandas de sikuris aportaron el marco sonoro que distingue a esta celebración. Más de 80 agrupaciones participaron de la jornada, generando ese clima tan particular que mezcla tradición, cultura y religiosidad.
La ceremonia religiosa concentró a miles de personas y se desarrolló en un ambiente de profundo respeto. Cada año, este momento funciona como punto de encuentro para historias personales muy diversas: promesas cumplidas, pedidos urgentes o simplemente la necesidad de estar presentes.
A diferencia de otras ediciones, el clima se mantuvo estable durante toda la jornada, lo que facilitó tanto el descenso como la permanencia de los fieles en el lugar.
La llegada a Tumbaya volvió a confirmar el peso que tiene esta manifestación en la provincia, no solo por la cantidad de gente que moviliza, sino por la intensidad con la que se vive cada instancia del recorrido.







