En la antesala de las fiestas, una nueva modalidad de estafa comenzó a circular por WhatsApp y encendió las alertas de bancos y especialistas en ciberseguridad. El engaño se apoya en el uso de archivos con extensión SVG, un formato habitual en el entorno digital que, lejos de ser una simple imagen, puede esconder código malicioso.
A diferencia de los formatos tradicionales como JPG o PNG, los archivos SVG están basados en XML, lo que les permite incluir scripts, enlaces y formularios ocultos. Esta característica técnica, pensada originalmente para animaciones e interactividad, es aprovechada por ciberdelincuentes para ejecutar redirecciones automáticas sin que el usuario lo advierta.
El mecanismo es simple y efectivo. La víctima recibe un archivo que aparenta ser un saludo navideño, una factura, un comprobante de pago o un documento laboral. En muchos casos, el mensaje viene acompañado de advertencias urgentes, como supuestas deudas impagas o amenazas de corte de servicios —especialmente de suministro eléctrico— a pocos días de la Nochebuena.
Al hacer clic sobre el archivo, la trampa se activa de inmediato. El navegador redirige a una página falsa que imita con precisión la estética de un banco, una empresa de servicios o una plataforma corporativa. Allí se solicita el ingreso de datos personales y bancarios que terminan en manos de los estafadores, quienes pueden vaciar la cuenta en cuestión de segundos.
Cómo prevenir el robo de datos y evitar una estafa bancaria
Para reducir el riesgo de caer en este tipo de fraudes, los especialistas recomiendan:
No compartir datos de tarjetas, claves o accesos bancarios por teléfono, mensajes o redes sociales.
Realizar compras únicamente en sitios web oficiales o comercios reconocidos, verificando que la conexión sea segura.
Desconfiar de ofertas con precios excesivamente bajos o de mensajes que exijan decisiones inmediatas.
Utilizar redes privadas y seguras al momento de realizar pagos online.
Activar alertas y notificaciones bancarias para monitorear los movimientos en tiempo real.
Revisar con frecuencia los consumos para detectar cargos irregulares.
Evitar guardar datos de tarjetas en dispositivos compartidos o de uso público.
Mantener actualizadas las aplicaciones bancarias y el sistema operativo del celular.
Comunicarse de inmediato con la entidad financiera ante cualquier operación sospechosa.







