Después de la suspensión obligada por la tormenta del viernes, la Cena Blanca 2025 finalmente tuvo su gran noche este sábado, acompañada por un clima ideal que permitió el tradicional desfile y una celebración inolvidable para los estudiantes de la última promoción.
La velada comenzó puntual y con un ambiente distendido. La ausencia de lluvia hizo posible que cada curso realizara su paso por la pasarela sin apuros ni inconvenientes. Los jóvenes lucieron outfits cuidadosamente elegidos: trajes clásicos, vestidos modernos y una amplia variedad de colores y diseños que hicieron de la alfombra el primer gran atractivo de la noche.
Ya dentro de la carpa principal, los egresados compartieron la cena, intercambiaron fotos, brindaron y disfrutaron de un encuentro que mezcló emoción, ansiedad y el entusiasmo propio de una despedida escolar masiva.

Bandy2 puso ritmo y energía
El show central estuvo a cargo de Bandy2, que transformó el salón en una fiesta. Miles de chicos cantaron, saltaron y levantaron la energía de un evento que combinó música en vivo, luces, aplausos y una vibra alegre que se extendió hasta entrada la madrugada.
Una celebración cargada de emociones
La Cena Blanca volvió a ser mucho más que un evento: fue un cierre simbólico de una etapa. Abrazos, lágrimas contenidas, miradas cómplices y palabras de despedida marcaron la noche de quienes culminan el ciclo secundario después de años compartidos.

Casi 4 mil estudiantes celebraron su gran noche
Con una participación cercana a los 4 mil alumnos, la Cena Blanca 2025 se consolidó nuevamente como uno de los acontecimientos estudiantiles más convocantes y emotivos del año. La pasarela, la música, la fiesta y el clima perfecto coronaron una noche que quedará grabada en la memoria de toda la promoción.







