La cantante comenzó su carrera siendo niña y contó que, con apenas 12 o 13 años, sus padres le explicaron que parte de los gastos familiares podían afrontarse gracias a sus ingresos.
También recordó las experiencias de infancia que quedaron relegadas por sus compromisos laborales.
Lali Espósito comenzó su carrera artística cuando todavía era una niña y, con el paso de los años, pudo dimensionar el impacto que aquel trabajo tuvo tanto en su vida como en la economía de su familia.
Durante su participación en el ciclo Grandes que fueron chicos, de Vorterix, la cantante recordó sus primeros contratos y una conversación que mantuvo con sus padres cuando tenía alrededor de 12 o 13 años. Según relató, fue entonces cuando tomó conciencia de que sus ingresos tenían un peso importante en el presupuesto familiar.
“Yo, con el tiempo, entendí que a veces ganaba más que mis viejos”, contó Espósito durante la entrevista. La artista explicó que en sus comienzos cobraba el mínimo correspondiente a los actores que tenían contrato y aclaró que ya no se trataba de trabajos como extra.
La situación quedó especialmente presente en su memoria a partir de una charla con sus padres. “Mis viejos me dijeron: ‘Che, queremos que sepas que esto que vos ves, que ahora pudimos comprar… o que este verano nos pudimos ir todos a Miramar, es en gran parte porque vos estás aportando a esto’”, recordó.
Para aquella niña, según explicó, la situación resultaba difícil de dimensionar. “Me parecía loco. Yo trabajo, hago algo que me gusta, que está re bueno y de pronto pudimos comprar lo que se rompió de la cocina”, señaló.
La cantante también destacó que desde muy joven entendió que su trabajo no representaba solamente un beneficio personal. “No es solo para mí, es para los que me rodean y para que lo que me rodea también esté bien, si yo tengo esa posibilidad”, sostuvo.
Una infancia atravesada por el trabajo
Durante la conversación, Espósito también reflexionó sobre aquellas experiencias de la infancia que quedaron relegadas como consecuencia de sus compromisos profesionales.
La artista recordó que comenzar a trabajar a temprana edad le permitió acceder a situaciones que para una niña eran extraordinarias. “Me subí a un avión por primera vez para ir a trabajar a los once años. Imaginate cómo estaba, no podía creerlo. Encontré una profesión, un oficio”, relató.
Sin embargo, también reconoció que esa actividad modificó su vida cotidiana. Entre las cosas que dejó de hacer mencionó situaciones tan habituales como asistir a los cumpleaños de sus amigos.
“Parecen boludeces, pero no ir a ningún cumpleañitos o a muy pocos cumpleañitos de tus amigos cuando tenés 12 años”, explicó. También recordó que muchas veces regresaba a su casa cerca de las 11 de la noche y que ya no podía sostener algunas de las actividades que realizaba antes de comenzar su carrera.
Antes de trabajar con Cris Morena, la actriz llevaba una rutina vinculada al deporte y a los espacios sociales. “Patinaba en el club de mi barrio, jugaba al hockey en Huracán, hacía como muchas cosas”, recordó.
Con el inicio de su carrera artística, esa dinámica cambió y dejó de tener la misma participación en los clubes y actividades que formaban parte de su vida cotidiana.
“Yo no tenía esa vida de club social que creo que al niño lo forja mucho”, sostuvo.
Así, al mirar aquella etapa con los años, Lali Espósito destacó tanto las oportunidades que encontró gracias a su trabajo como las experiencias habituales de la infancia que quedaron en segundo plano. Entre los primeros contratos, los viajes y el crecimiento profesional, también apareció una responsabilidad económica que descubrió siendo muy joven y que, según contó, tuvo un impacto concreto en su familia.







