Ganadores y perdedores: Milei y el “violeta puro”, la caída del PJ bonaerense y el derrumbe de la tercera vía

Elecciones 2025

Los ganadores y perdedores de un domingo electoral que dejó resultados inesperados

El triunfo nacional de La Libertad Avanza consolidó la estrategia oficialista de competir con sello propio y profundizó la polarización. La jornada dejó vencedores con proyección política y derrotas que reconfiguran el mapa del poder.

Por Facundo Chaves

La abrumadora victoria del presidente Javier Milei en la mayoría de las provincias argentinas no solo confirmó el predominio libertario, sino que también ordenó el escenario político tras una elección cargada de impacto. Ganadores, derrotados y nuevas tensiones comenzaron a delinearse desde la noche del domingo, en una jornada que dejó señales sobre el rumbo que tomará el poder en los próximos meses.

Para comprender las claves del resultado, los analistas Federico Aurelio (Aresco), Facundo Nejamkis (Opina Argentina), Lucas Romero (Synopsis) y Fernanda Veggetti (Fara-Veggetti) coincidieron en que el éxito del oficialismo validó la apuesta al “violeta puro”: candidatos propios, sin alianzas amplias y con fuerte control de la marca presidencial. La otra cara fue la derrota del peronismo bonaerense, que pasó de un triunfo resonante a una caída inesperada en menos de dos meses, y el desvanecimiento de las terceras fuerzas, atrapadas entre la nueva polarización libertarios–kirchnerismo.

El voto al “violeta puro” y los ganadores de la noche

La dupla Javier y Karina Milei fue señalada como el principal motor del triunfo. La secretaria general del gobierno y hermana del presidente diseñó una estrategia que evitó las alianzas y apostó por candidatos sin pasado político, una jugada arriesgada que terminó consolidando el poder libertario en gran parte del país.

Entre las figuras que capitalizaron el resultado se destacan Diego Santilli, quien logró revertir una campaña golpeada por el “caso Espert” y se perfila con proyección a la gobernación bonaerense, y Patricia Bullrich, que superó el 50% de los votos pese a un recorrido solitario y sin el respaldo pleno del PRO.

También salieron fortalecidos dirigentes que acompañaron desde la gestión: los gobernadores aliados a la Casa Rosada, como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), y ministros clave como Sandra Pettovello (Capital Humano), Luis Caputo (Economía) y Guillermo Francos (Jefatura de Gabinete). Milei los mencionó expresamente durante su discurso de victoria, en reconocimiento a su papel en la gobernabilidad.

Desde el plano internacional, el apoyo del expresidente Donald Trump, que volvió a felicitar al mandatario argentino, reforzó el vínculo político y económico entre ambos gobiernos.

“Ganó Milei, ganó Karina y ganó la Boleta Única”

Para Facundo Nejamkis, los grandes ganadores fueron Javier Milei por su centralidad, Karina Milei por la estrategia electoral y Santiago Caputo, el asesor clave que articuló los acuerdos políticos y el entendimiento con la administración estadounidense. “Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, apostaron por Milei cuando muchos creían que podía perder”, señaló.

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Federico Aurelio agregó un tercer protagonista al podio: la Boleta Única de Papel, que “redujo el peso de las estructuras partidarias” y alteró la lógica tradicional de los oficialismos provinciales, que perdieron poder frente a un voto más libre.

Lucas Romero coincidió en que la estrategia de competir sin acuerdos fue validada por las urnas: “Se ratificó que el sello libertario, sin intermediarios, alcanza para ganar”. Además, destacó los desempeños de Santilli, Bullrich, Luis Petri en Mendoza y Frigerio en Entre Ríos como pilares de la expansión nacional del oficialismo.

Para Fernanda Veggetti, el Gobierno logró un “batacazo inesperado” pese a atravesar su peor momento económico y político. “Pesó más el miedo al regreso kirchnerista que los escándalos y las turbulencias internas”, analizó. También subrayó que los mercados reaccionaron con alivio, interpretando la victoria como un factor de estabilidad.

Los derrotados: el golpe al peronismo bonaerense y el ocaso de la tercera vía

En el otro extremo, el gran derrotado de la jornada fue el peronismo de la provincia de Buenos Aires, que pasó de la euforia del 7 de septiembre —cuando se había impuesto por más de 14 puntos— a una caída abrupta que reavivó las tensiones dentro del kirchnerismo.

Aunque desde el PJ bonaerense intentaron relativizar la derrota señalando que “sumaron más bancas de las que pusieron en juego”, lo cierto es que el retroceso político en su bastión histórico encendió las alarmas internas.

El bloque de Provincias Unidas, integrado por los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), también salió golpeado: solo consiguieron un triunfo y en varios distritos quedaron terceros. En Buenos Aires, incluso, Florencio Randazzo terminó quinto, detrás del mediático Fernando Burlando.

La mirada de los analistas

Para Nejamkis, el fracaso de Provincias Unidas abre dudas sobre su continuidad: “La experiencia muestra que no alcanza con unir gobiernos provinciales; se necesita liderazgo y densidad política”.

Aurelio coincidió en que los terceros espacios quedaron desdibujados, aunque aclaró que el peronismo no fue un “gran perdedor” a nivel nacional, ya que conservó más de 33 puntos: “El problema fue la expectativa, especialmente en Buenos Aires, donde esperaban un resultado que fortaleciera al conjunto”.

En tanto, Lucas Romero destacó que “todo lo que no se alineó a Milei o al kirchnerismo fue arrasado por la polarización”. En ese grupo incluyó a Martín Lousteau, Facundo Manes, Randazzo y Nacho Torres, además de los gobernadores que ahora deberán negociar con menor poder frente al Ejecutivo.

El analista añadió que Axel Kicillof emerge debilitado: “No logró sostener el triunfo anterior y eso erosiona su liderazgo para el futuro del peronismo”. También advirtió que el golpe bonaerense al Gobierno en septiembre “terminó beneficiando a Milei, porque generó una reacción social de rescate político”.

Por su parte, Veggetti consideró que “los gobernadores opositores llegan con pocas cartas a la mesa de negociación” y que “pierde Kicillof porque su liderazgo se diluye, al igual que el del PRO, que vuelve a mostrar que Macri no es imprescindible para el oficialismo”.

Un nuevo mapa político

El domingo electoral dejó un mensaje claro: la polarización volvió con fuerza, pero bajo nuevas reglas. Milei y su núcleo duro se consolidaron como el eje del poder, mientras el peronismo busca reorganizarse tras un golpe que sacudió su estructura más sólida.

Entre tanto, la “tercera vía” se desdibuja en un escenario que parece reducirse, una vez más, a dos polos que concentran la disputa por el rumbo de la Argentina.

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