Europa enfrenta uno de los brotes de gripe más tempranos y fuertes de los últimos años, impulsado por la variante K del virus influenza A (H3N2). La circulación comenzó varias semanas antes del período habitual y generó una presión inédita en hospitales de Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia. La Organización Mundial de la Salud advirtió que la magnitud del brote obliga a reforzar las medidas de prevención, especialmente entre los grupos más vulnerables.
Una variante altamente contagiosa
La variante K, que primero se detectó en Australia y Nueva Zelanda, presenta cambios relevantes en la proteína de hemaglutinina, lo que aumenta notablemente su capacidad de contagio y le permite evadir parcialmente la inmunidad de temporadas anteriores. Aunque no se comprobó que produzca cuadros más severos, sí generó un aumento significativo de hospitalizaciones y consultas médicas, principalmente por síntomas como fiebre alta, cansancio extremo, dolor muscular intenso, tos seca y malestar digestivo.
Quiénes deben vacunarse primero
Los especialistas coinciden en que la vacunación anual es esencial para quienes tienen mayor riesgo de complicaciones. Entre los grupos que deben recibir prioridad se encuentran:
Personas mayores de 65 años
Niños y niñas menores de cinco años
Embarazadas
Pacientes inmunocomprometidos
Personas con enfermedades crónicas (cardiopatías, afecciones pulmonares, diabetes, obesidad, enfermedad renal, trasplantes)
Trabajadores y trabajadoras de la salud
Estos sectores concentran la mayor cantidad de internaciones por gripe. Por eso, se recomienda vacunarse todos los años, incluso si ya se recibió la vacuna en temporadas previas o se tuvo gripe recientemente.
Síntomas predominantes de la variante K de H3N2
El cuadro clínico se caracteriza por:
Fiebre alta de aparición súbita
Cansancio extremo
Dolores musculares intensos
Tos seca y dolor de garganta
Malestar general
Molestias digestivas
En la población pediátrica, los casos suelen ser leves, pero los adultos mayores y quienes tienen enfermedades de base pueden evolucionar hacia formas graves.
Cómo se transmite y cómo prevenirla
La propagación simultánea de H3N2 con otros virus respiratorios —como el VRS y el SARS-CoV-2— dificulta el diagnóstico y acelera la circulación en la comunidad. Para disminuir el riesgo de contagio se recomienda:
Lavarse las manos con frecuencia y usar alcohol en gel
Ventilar ambientes cerrados
Usar barbijo si se presentan síntomas o si se pertenece a un grupo de riesgo
Evitar reuniones y actividades laborales o escolares ante síntomas gripales
Mantener al día las vacunas de gripe, COVID-19 y VRS, según indicación médica
Qué se espera para Argentina y la región
Aunque en Sudamérica aún no se detectaron casos de la variante K, los especialistas prevén su llegada durante el otoño, favorecida por el movimiento turístico. Por eso, se recomienda adelantar la campaña de vacunación al mes de marzo para reforzar la protección de la población vulnerable.
En Argentina ya están disponibles distintas formulaciones de la vacuna antigripal aprobadas por la ANMAT:
Trivalente para niños y adultos
Trivalente adyuvantada para mayores de 65 años y personas con factores de riesgo
Cuadrivalente, apta para diversos grupos etarios
Quienes viajen a países con brotes activos deben vacunarse al menos dos semanas antes del viaje.
Por qué la vacunación sigue siendo fundamental
Si bien la eficacia de las vacunas puede verse reducida por las mutaciones de la variante K, siguen siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones graves, internaciones y muertes. Según especialistas internacionales, la protección contra cuadros severos se mantiene alrededor del 65%.
Además, la vacunación masiva reduce la saturación del sistema de salud y protege a quienes tienen mayor riesgo de sufrir consecuencias graves.







