Más de un tercio de los puntos monitoreados en Florianópolis no son aptos para el baño por el brote de gastroenteritis, según las autoridades sanitarias locales
Más de 10.600 casos fueron reportados en Santa Catarina en lo que va del año. Florianópolis y Camboriú concentran los mayores focos, con playas no aptas para el baño por contaminación con Escherichia coli. Qué recomiendan las autoridades sanitarias.
La temporada de verano en el sur de Brasil transcurre bajo un escenario sanitario complejo. En el estado de Santa Catarina, las autoridades confirmaron un fuerte aumento de los casos de gastroenteritis, que ya superan los 10.600 episodios en lo que va del año, en paralelo con la detección de numerosos balnearios no aptos para el baño por contaminación bacteriana.
El impacto es especialmente visible en destinos turísticos de alta concurrencia como Florianópolis y Balneário Camboriú, donde la afluencia masiva de visitantes coincide con problemas en la calidad del agua marina, agravados tras episodios de lluvias intensas.
Según el Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina (IMA), más de un tercio de los puntos monitoreados en las playas del estado presentan niveles elevados de Escherichia coli, bacteria asociada a cuadros gastrointestinales. En total, 89 de los 260 sectores analizados fueron clasificados como no aptos para el baño.
Cuáles son los síntomas más frecuentes
La gastroenteritis y la gastroenterocolitis son infecciones que afectan el estómago y los intestinos. El Ministerio de Salud de Brasil define a las enfermedades diarreicas agudas como la presencia de al menos tres episodios de diarrea en un período de 24 horas.
A este síntoma principal se suman náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general. En los cuadros más severos, las deposiciones pueden contener sangre o moco, un signo conocido como disentería, que suele estar vinculado a determinadas cepas de Escherichia coli.
Los síntomas suelen manifestarse entre uno y cuatro días después del contacto con agua o alimentos contaminados. Aunque la mayoría de los casos se resuelve en menos de dos semanas, el principal riesgo es la deshidratación, especialmente en niños y adultos mayores.
El Ministerio de Salud brasileño advirtió que se debe buscar atención médica inmediata ante vómitos persistentes, sed intensa, sangre en las heces o disminución de la cantidad de orina.
Por qué el riesgo aumenta en verano
El infectólogo Ricardo Teijeiro explicó que la contaminación del agua en zonas costeras del sur de Brasil favorece la aparición de estos cuadros. “Son bacterias que, al ser ingeridas, provocan gastroenteritis con diarrea, fiebre, dolor abdominal y deshidratación. El mayor peligro está en bañarse en aguas contaminadas o consumir alimentos sin control sanitario”, señaló.
Las autoridades alertaron que el riesgo se incrementa entre las 24 y 48 horas posteriores a lluvias intensas, cuando el arrastre de residuos cloacales y materia fecal eleva la concentración de bacterias en el mar, sobre todo en zonas cercanas a desembocaduras de ríos y canales pluviales.
Cómo prevenir el contagio durante el viaje
La principal medida de prevención es evitar el ingreso al mar en playas clasificadas como no aptas. El IMA actualiza semanalmente el mapa de balneabilidad, que permite identificar los sectores seguros en cada localidad.
Además, se recomienda:
Consumir únicamente agua potable, preferentemente embotellada, incluso para el cepillado de dientes.
Evitar tragar agua del mar o de la ducha.
Extremar la higiene de manos antes de comer y después de ir al baño.
Consumir alimentos bien cocidos y evitar carnes, pescados y mariscos crudos.
Lavar frutas y verduras con agua segura o consumirlas peladas.
Evitar hielo, jugos y comidas de procedencia desconocida.
El Ministerio de Salud de Brasil también aconsejó tratar el agua antes de su consumo mediante hervido, filtrado o el uso de hipoclorito de sodio.
Grupos más vulnerables
Los niños y los adultos mayores presentan mayor riesgo de complicaciones. En los más pequeños, la rápida pérdida de líquidos puede derivar en deshidratación grave y, en casos poco frecuentes, en el Síndrome Urémico Hemolítico asociado a ciertas cepas de Escherichia coli.
En los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, la menor reserva fisiológica aumenta la probabilidad de cuadros severos, por lo que la consulta médica temprana resulta clave.
Tratamiento y cuándo consultar
El tratamiento de la gastroenteritis se basa principalmente en la hidratación y la reposición de electrolitos. El manejo suele ser sintomático, con medidas para aliviar el dolor, las náuseas y la fiebre. Los antibióticos solo se indican en casos específicos y bajo confirmación médica.
Si los síntomas se agravan, persisten o afectan a personas de riesgo, la atención médica inmediata es fundamental.
En un verano marcado por alertas sanitarias, la información y la prevención se consolidan como las principales herramientas para reducir el impacto de la gastroenteritis en los destinos turísticos del sur de Brasil.







