Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Juan Pablo Valdés (Corrientes)
El presidente argentino Javier Milei volvió a apuntar contra empresarios industriales durante su exposición en la Argentina Week en Nueva York, donde sostuvo que quienes defienden la industria nacional con protección estatal “son unos chorros” y criticó de manera directa a dos de los principales referentes del sector: Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.
Durante su discurso ante inversores internacionales en la sede de JPMorgan Chase, Milei acusó a ambos empresarios de haberse beneficiado durante años de un sistema de protección estatal y los calificó como “empresarios prebendarios”.
Según el mandatario, ese esquema implicó acuerdos entre empresarios y políticos para sostener barreras comerciales que perjudicaban a los consumidores.
“El principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros”, afirmó el Presidente durante su exposición.
También sostuvo que esas políticas permitieron que algunos sectores vendieran productos en el país a precios mucho más altos que en el mercado internacional.
Acusaciones contra Madanes Quintanilla
Milei hizo una referencia particular a Madanes Quintanilla, dueño de la empresa de aluminio Aluar y de la fabricante de neumáticos Fate.
El Presidente aseguró que el empresario presionó al Gobierno para mantener una medida antidumping que aplicaba un arancel del 28% a las importaciones chinas de hojas de aluminio.
Según el relato de Milei, el empresario habría advertido que si esa protección se eliminaba despediría trabajadores.
“Si no le manteníamos la barrera nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral… y los tiró”, sostuvo.
Defensa de la apertura comercial
En su exposición, Milei defendió la apertura de la economía y cuestionó las políticas proteccionistas.
Planteó que cuando el Estado impone barreras a las importaciones, los consumidores terminan pagando productos mucho más caros. Como ejemplo, mencionó el caso de neumáticos que, según dijo, podrían costar 100 dólares en el exterior pero llegar a 400 en el mercado local por las restricciones.
Para el mandatario, eliminar esas barreras permitiría que los consumidores paguen menos y destinen el dinero restante a otros sectores de la economía.
El “riesgo kuka” y el financiamiento
Durante la charla también mencionó el impacto político del eventual regreso del kirchnerismo al poder, al que volvió a denominar “riesgo kuka”.
Milei aseguró que ese factor sigue influyendo en el costo del financiamiento internacional de la Argentina.
Según explicó, el riesgo país, que estaba cerca de 2500 puntos antes de su elección, actualmente ronda los 550 puntos, aunque todavía podría bajar más si el mercado descarta completamente un regreso del kirchnerismo.
En ese escenario, sostuvo que la economía podría crecer entre 4% y 5% anual, e incluso llegar al 7% u 8% si el riesgo país se redujera a niveles cercanos a los 220 puntos.







