El presidente Javier Milei partirá esta noche rumbo a Oslo, donde el próximo miércoles se realizará la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder opositora venezolana María Corina Machado, reconocida por su lucha por los derechos humanos y su resistencia al régimen de Nicolás Maduro.
La decisión de asistir, anticipada días atrás, refuerza la postura internacional del Gobierno argentino, alineada con la presión que Estados Unidos —bajo el liderazgo de Donald Trump— ejerce sobre Caracas. Milei viajará en un vuelo especial acompañado únicamente por su hermana y secretaria general, Karina Milei, arribando a Noruega el martes.
La ceremonia reunirá a varias figuras latinoamericanas: están confirmados los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Panamá, José Raúl Mulino Quintero; y el presidente considerado legítimo por la oposición venezolana, Edmundo González Urrutia, impedido de asumir tras las elecciones denunciadas como fraudulentas.
El reconocimiento a Machado estará acompañado de una serie de actividades paralelas en torno al Centro Nobel de la Paz, donde organizaciones venezolanas en el exilio y referentes de derechos humanos difundirán denuncias sobre violaciones cometidas por el chavismo. También se realizará la tradicional Marcha de las Antorchas, que este año será organizada por una ONG venezolana en Noruega.
El programa incluye expresiones artísticas y culturales con presencia de músicos venezolanos como Gabriela Montero y Danny Ocean. El galardón será entregado por autoridades del Nobel junto a los mandatarios invitados.
La visita de Milei ocurre en un contexto de máxima tensión regional. En los últimos días, la muerte en prisión del ex gobernador opositor Alfredo Díaz, bajo custodia del SEBIN, generó fuertes condenas internacionales. Washington responsabilizó directamente al régimen de Maduro y advirtió sobre posibles acciones en el marco del despliegue militar estadounidense en el Caribe.







