El presidente Javier Milei confirmó este jueves que realizará cambios en su gabinete tras las elecciones del 26 de octubre, generando expectativas sobre la estructura del segundo tramo de su gestión y el papel que tendrá su asesor estrella, Santiago Caputo.
En una entrevista con LN+, Milei adelantó que habrá modificaciones más allá de las salidas obligadas de funcionarios candidatos y deslizó que Caputo podría asumir un “rol central” en la administración. El anuncio se da en un contexto de fuerte crisis política interna y de reestructuración de la línea de mando, marcada por tensiones entre distintos sectores del gobierno.
Según fuentes oficiales, Caputo ha intensificado su actividad política, ejerciendo presión sobre la administración y participando en gestiones extraoficiales con autoridades estadounidenses. El consultor también mantuvo encuentros con referentes del PRO, como Cristian Ritondo, Miguel Ángel Pichetto y Rodrigo de Loredo, en busca de posibles acuerdos de gobernabilidad para el próximo período legislativo.
El rol de Caputo plantea interrogantes sobre la influencia de Karina Milei, secretaria general y figura clave dentro del gobierno, y sobre el futuro de Guillermo Francos, cuyo lugar en la estructura de la gestión aún no está definido.
En paralelo, el expresidente Mauricio Macri exhortó públicamente a Milei a construir una “nueva mayoría reformista” en el Congreso, promoviendo acuerdos legislativos que faciliten la agenda de reformas del gobierno libertario. Este llamado se suma a los movimientos de distintos gobernadores de Provincias Unidas, considerados aliados potenciales para consolidar mayorías en la Cámara de Diputados a partir del 10 de diciembre.
El rediseño del gabinete se produce en un momento de presión interna, marcada por disputas entre sectores del gobierno y la necesidad de racionalizar la toma de decisiones, en lo que algunos analistas describen como un relanzamiento de la administración tras un período de tensión política y económica.
Con este panorama, la atención se centra ahora en la definición del nuevo organigrama ministerial y en los acuerdos de gobernabilidad que Milei buscará implementar después de las elecciones, mientras el país observa el impacto de estos cambios en la gestión y en la relación con aliados estratégicos dentro y fuera del Congreso.







