La CGT analiza la reforma laboral y evalúa convocar a un paro general

CGT

La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará este viernes una reunión clave en la que definirá su postura frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei. El encuentro del Consejo Directivo no solo servirá para revisar el estado de las negociaciones, sino que también podría derivar en la convocatoria a medidas de fuerza, incluida la posibilidad de un paro general con movilización.

La reunión, prevista para las 11 en la sede sindical de la calle Azopardo, se llevará adelante en un contexto de tensión creciente entre la central obrera y el Ejecutivo nacional. Dentro del temario, los dirigentes analizarán si continúan apostando al diálogo para introducir modificaciones en la iniciativa oficial o si avanzan hacia un plan de lucha, postura que promueven los sectores sindicales más combativos.

El debate interno se produce luego de que fracasara la gira que los principales referentes cegetistas realizaron por distintas provincias con el objetivo de persuadir a gobernadores para que no respalden la reforma en el Congreso. Uno de los encuentros previstos, con el mandatario cordobés Martín Llaryora, fue suspendido a último momento, lo que generó malestar en la dirigencia gremial.

Desde la CGT sostienen que la reunión con Llaryora podría concretarse en los próximos días en la Ciudad de Buenos Aires y atribuyen la cancelación a disputas políticas internas en Córdoba. Sin embargo, el vínculo con otros gobernadores también presenta dificultades. Según fuentes sindicales, mandatarios como Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil evitaron avanzar con reuniones formales, lo que es interpretado por la central obrera como una señal de cautela frente a las negociaciones que las provincias mantienen con la Nación.

En el sindicalismo consideran que muchos gobernadores prefieren no confrontar con el Gobierno nacional mientras negocian compensaciones económicas ante posibles cambios en el esquema del Impuesto a las Ganancias contemplados en el proyecto laboral.

Pese a este escenario adverso, la conducción de la CGT busca fortalecer alianzas políticas para frenar o modificar la iniciativa. Entre las gestiones, se analiza un posible encuentro con referentes de la Unión Cívica Radical y con senadores de distintos bloques, con el objetivo de sumar respaldo parlamentario.

Durante la reunión del viernes, además, los dirigentes evaluarán los avances de las conversaciones que mantuvieron con funcionarios y asesores del oficialismo, entre ellos Santiago Caputo, dirigentes cercanos al espacio libertario y sectores del Senado vinculados a Patricia Bullrich.

Otro factor que influye en el debate interno es la irrupción de un nuevo frente sindical opositor a la reforma laboral, conformado por gremios industriales y organizaciones sindicales alineadas con posturas más confrontativas. Este espacio, que incluye a la Unión Obrera Metalúrgica, la Federación de Aceiteros, el sindicato de pilotos y ambas CTA, ya anunció un cronograma de protestas.

Entre las primeras acciones previstas figuran movilizaciones en Córdoba el 5 de febrero y en Rosario el 10, además de paros y manifestaciones para el día en que el Congreso trate el proyecto.

El nuevo bloque sindical cuenta con el respaldo de dirigentes como Abel Furlán y Pablo Moyano, lo que profundiza las diferencias dentro del movimiento obrero, especialmente con sectores más dialoguistas que aún priorizan la negociación política.

En paralelo, algunos gremios vinculados al sector educativo también analizan eventuales medidas de protesta ante la falta de respuestas del Gobierno nacional a los reclamos salariales docentes, lo que podría ampliar el conflicto sindical en las próximas semanas.

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