Gobernadores dispuestos al diaiálogo
Los mandatarios de Fuerza Patria consideran vacía de contenido la convocatoria presidencial. Siguen reclamando fondos y obras incumplidas.
Por Joaquín Múgica Díaz
La relación entre Javier Milei y los gobernadores atraviesa uno de sus momentos más tensos. El llamado a un encuentro federal, anunciado por el vocero Manuel Adorni a través de X, carece de agenda y de puntos concretos, lo que generó rechazo inmediato en la mayoría de las provincias. En el oficialismo se leyó como una maniobra apresurada tras la derrota electoral frente al peronismo en Buenos Aires.
Uno de los más duros fue el salteño Gustavo Sáenz, quien recordó los compromisos de obras viales que quedaron a mitad de camino y las promesas políticas incumplidas por parte de Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de Karina Milei. “La lealtad es de ida y vuelta. A mí me cagaron en las obras y en lo electoral. Después pretenden que acompañemos. Es muy difícil sin reciprocidad”, lanzó el mandatario, que ya adelantó que no asistirá al encuentro.
En la misma línea, el tucumano Osvaldo Jaldo, hasta hace poco cercano a Balcarce 50, endureció su postura: “Si no se discute la coparticipación que nos deben, no viajamos a Buenos Aires. Los recursos son nuestros y tenemos que defenderlos”, advirtió.
Críticas abiertas
Desde Corrientes, Gustavo Valdés fue categórico: “¿Vamos a hablar en serio? Porque si es para una foto, se las mando desde acá. Ya nos pasó el 9 de julio, cuando no quedó nada del diálogo con los gobernadores”.
En La Rioja, Ricardo Quintela fue aún más lapidario: “Este gobierno está en su etapa final. No soy golpista, pero realmente creo que va a estallar el país”.
También Sergio Ziliotto, de La Pampa, recordó los pedidos ignorados por la Nación: traspasos de rutas, continuidad del Procrear y programas especiales que nunca recibieron respuesta. “Siempre estamos dispuestos a dialogar, pero primero deben cumplir con los acuerdos”, remarcó.
En contraste, algunos mandatarios optaron por una posición más prudente. El sanjuanino Marcelo Orrego aseguró que dirá presente “cuando llegue la convocatoria formal”, mientras que el santafesino Maximiliano Pullaro sostuvo que “cuando convoca el Presidente, hay que ir a escuchar”.
El catamarqueño Raúl Jalil, cercano a la Casa Rosada, también esperará la formalización del llamado, aunque reconoce que, con el clima actual, la reunión difícilmente se concrete antes de las elecciones de octubre.
Kicillof espera un gesto
En la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof pidió una reunión específica para discutir la situación bonaerense tras su victoria electoral, pero nunca recibió la llamada. En su entorno calificaron la invitación presidencial como “puro humo”.
Mientras Guillermo Francos, ministro del Interior, sigue intentando tender puentes, los gobernadores de Provincias Unidas se reunirán el viernes en Río Cuarto para definir una postura común. “Sin una reunión previa de ministros para fijar agenda, el encuentro con Milei no tiene sentido. Sería una foto vacía”, anticiparon desde Córdoba.
Un vínculo cada vez más frágil
El panorama muestra un escenario de hartazgo y desconfianza generalizada. Los gobernadores, sin importar su signo político, coinciden en que la falta de respuestas concretas y los compromisos incumplidos minaron el vínculo con la Nación. El desafío ahora pasa por evitar una ruptura definitiva en un momento en que la relación entre la Casa Rosada y las provincias está al borde del colapso.







