José Mayans habla acompañado por Juliana Di Tullio (Fotos: Mario Mosca/Comunicación Senado)
El Senado de la Nación atravesó este martes un inicio de debate cargado de tensión política con la puesta en marcha del tratamiento de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La conformación de las comisiones que deberán analizar el proyecto derivó en un duro enfrentamiento entre Patricia Bullrich y el jefe del bloque peronista, José Mayans, y anticipa un escenario de alta conflictividad institucional en la Cámara Alta.
El peronismo impugnó formalmente el procedimiento utilizado para integrar las comisiones de Trabajo y Previsión Social, denunció la violación del reglamento interno y de la Constitución Nacional, y adelantó que no participará de las reuniones ni del debate parlamentario, además de judicializar todo el proceso.
“Este proyecto nace torcido”
El primer choque se produjo al momento de constituir la Comisión de Trabajo. Mayans cuestionó con dureza la decisión de avanzar en sesiones extraordinarias sin el aval de todos los bloques y sin una sesión previa que habilitara formalmente la integración de las comisiones.
“Este proyecto nace torcido de entrada. Para justificar la incompetencia de Bullrich, la vicepresidenta dice ‘tengo competencia’, violando el reglamento y la Constitución”, lanzó el senador formoseño. Y advirtió: “Si así se inicia el tratamiento de una ley que modifica la estructura laboral de la Argentina, esto va directo al Poder Judicial”.
El jefe del bloque peronista recordó antecedentes recientes y sostuvo que el conflicto podría haberse evitado con una convocatoria de emergencia consensuada. “Esto ya nos pasó el año pasado. De esta manera nos sacaron un senador por comisión”, reclamó.
Rechazo total del peronismo
La postura fue respaldada por otros integrantes del bloque. El senador Martín Soria sostuvo que el procedimiento es “compulsivo, arbitrario e ilegal” y afirmó que el espacio no convalidará lo actuado: “Esto viola el reglamento y la Constitución Nacional. Los argentinos tienen que tomar nota”.
En ese contexto, el interbloque peronista ratificó su decisión de no integrar las comisiones ni participar del debate, al considerar que el proyecto carece de legitimidad desde su origen.
Bullrich avanzó y cerró la discusión
Frente a las acusaciones, Bullrich desestimó los planteos opositores y defendió la legalidad del proceso. “Procedamos a lo que vinimos a hacer: elegir autoridades y poner en marcha la Comisión”, expresó, sin abrir el debate.
Finalmente, la senadora de La Libertad Avanza fue designada presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social. En medio de gestos de enojo y protestas de Mayans —quien, sin micrófono, gritó “¡Acá hacen lo que se les canta las pelotas!”—, Bullrich dio por concluida la reunión y convocó formalmente al inicio del debate para las 11 de la mañana.
“Estando constituida la Comisión, se cita a la reunión para tratar la ley. Muchas gracias”, cerró, sin responder a los cuestionamientos.
Con el peronismo decidido a ausentarse de las comisiones y avanzar por la vía judicial, el tratamiento de la reforma laboral arranca en un clima de fuerte confrontación política, que amenaza con profundizar la parálisis y trasladar la discusión al ámbito judicial.







