Tras el revés legislativo en el Senado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, tomó distancia del tono confrontativo del presidente Javier Milei y abrió una vía de negociación con los gobernadores, marcando diferencias entre ellos: “No todos son lo mismo. Hay quienes son más austeros en la administración de los recursos públicos”, afirmó este viernes en declaraciones a Radio Mitre.
Pese al malestar del Ejecutivo por la aprobación de proyectos como la ley previsional, la reactivación de la moratoria y la emergencia en discapacidad, Francos aseguró que el vínculo con las provincias no está completamente roto. “Conversamos permanentemente con los gobernadores, y con algunos incluso podemos tener acuerdos electorales”, expresó, en un intento de calmar las aguas tras los dichos de Milei, que denunció una supuesta “traición” sin mencionar nombres.
El revés en el Senado y la reacción del oficialismo
En la maratónica sesión del miércoles, la Cámara Alta aprobó por amplia mayoría iniciativas impulsadas por la oposición, entre ellas el reparto automático del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias. Aunque un grupo de gobernadores cercanos al oficialismo, como Frigerio (Entre Ríos), Torres (Chubut), Valdés (Corrientes), Cornejo (Mendoza), Pullaro (Santa Fe), Orrego (San Juan), Poggi (San Luis), Sadir (Jujuy), Zdero (Chaco) y Jorge Macri (CABA) se manifestaron en contra de algunos de los proyectos por su impacto fiscal, el rechazo no alcanzó para frenar su aprobación.
Desde la Bolsa de Comercio, Milei reiteró que no hay margen para consensos, y habló de un “puñal por la espalda”, reforzando la narrativa de ruptura. En paralelo, Patricia Bullrich apuntó nuevamente contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, al acusarla de alinearse con el kirchnerismo.
Diálogo en tensión y advertencia sobre Diputados
Francos describió la jornada en el Senado como “muy particular” y vinculó las decisiones de los gobernadores al contexto electoral: “Se acercan las elecciones y quieren más recursos para afrontarlas”. No obstante, ratificó que el Gobierno intentará bloquear los proyectos que deben pasar por Diputados, como el giro automático de ATN y los cambios al impuesto a los combustibles.
“Vamos a explicar por qué no son viables. Confiamos en convencer al menos a un tercio de los diputados o senadores para impedir su ratificación, como ya hicimos en otros casos”, sostuvo. También anticipó que podrían recurrir a la Justicia para frenar leyes que, según el oficialismo, “no tienen previsto cómo financiarse”, como las vinculadas a jubilaciones y discapacidad.
Sin mención directa a Villarruel
En medio de las internas dentro del oficialismo, Francos evitó pronunciarse sobre la vicepresidenta Victoria Villarruel, foco de críticas por su rol en el Senado. Tampoco respondió a los cuestionamientos de Bullrich, quien le pidió públicamente a Villarruel que “se ponga del lado de la gente y no de los senadores kirchneristas”.
Así, mientras el presidente endurece su discurso, el Gobierno busca recomponer puentes con un sector del poder territorial, en un contexto legislativo adverso y con desafíos fiscales que siguen tensando la relación entre Nación y provincias.







