Edgardo Kueider: “Si tengo que pagar por alguna irregularidad, lo haré, pero no voy a pagar por lo que no hice”

Eduardo Kueider, senador destituido

El exsenador argentino Edgardo Kueider cumple prisión domiciliaria en Asunción tras haber ingresado al país con 250.000 dólares sin declarar. En diálogo con LA NACION, reconoció la falta aduanera, negó vínculos con coimas y apuntó contra el kirchnerismo, en especial contra el senador José Mayans, por presuntas amenazas.

ASUNCIÓN.– El departamento donde cumple arresto domiciliario Edgardo Kueider, exsenador destituido, está lejos del confort que tenía en su anterior domicilio: no hay pileta ni SUM, y fue cambiado tras el malestar de vecinos por la constante presencia de medios. Aunque no lleva tobillera electrónica, no puede salir a la calle, y los custodios asignados no estaban presentes durante la entrevista que LA NACION le realizó en el lugar.

Durante la charla, Kueider admite sin rodeos que no declaró los US$250.000 al ingresar a Paraguay, pero sostiene que el dinero “no era suyo” y que la falta no constituye lavado de activos. Reúne documentación y asegura estar dispuesto a pagar por “irregularidades”, aunque insiste: “No voy a pagar por lo que no hice”.

Con Iara Guinsel Costa, su exasesora, también implicada en sociedades vinculadas a él, el exlegislador asegura que la situación judicial que enfrenta en Argentina tiene raíz política. Según él, comenzó cuando se opuso a ciertas decisiones del kirchnerismo en el Senado y, en especial, tras apoyar la Ley Bases del gobierno de Javier Milei.

Acusaciones, amenazas y causas paralelas

Kueider sostiene que la presión en su contra empezó años atrás, durante la presidencia de Alberto Fernández y con Cristina Kirchner al frente del Senado. Según dijo, el senador José Mayans llegó a advertirle: “Ya vas a tener un tema judicial y te quiero ver”, luego de que no prosperara un proyecto suyo.

Al momento de votar la Ley Bases, relató que recibió amenazas anónimas e incluso advertencias sobre un posible ataque a su domicilio, lo que lo obligó a pedir custodia policial. “Ese día no hablé en la sesión porque estaba ocupado intentando proteger a mi familia”, explicó.

Respecto al operativo en la Triple Frontera, reconoció que fue detenido con el dinero no declarado, pero aseguró que no era suyo, que lo trasladaba dentro de Paraguay y que se trataba de fondos de negocios de terceros. “No era empleado mío”, afirmó sobre Guinsel Costa, con quien viajaba, aclarando que solo trabajó cuatro meses en el Senado.

Cuando se le consultó sobre las sospechas de que el dinero fuera una coima por su voto en la Ley Bases, fue tajante: “¿Para qué traería plata escondida a Paraguay si en Argentina estaba habilitado el blanqueo?”.

Sociedades, inversiones y videos polémicos

En cuanto a sus vínculos empresariales, negó haber hecho inversiones en Asunción y rechazó cualquier operación inmobiliaria. Sin embargo, se lo relaciona con movimientos financieros que la UIF paraguaya investiga. También fue mencionado en causas por operaciones con Betail S.A., sociedad en la que figura formalmente y que, según dijo, nació como un proyecto de criadero de pollos que nunca prosperó por la pandemia.

Sobre los videos en los que se lo ve contando dinero en una oficina de Entre Ríos, explicó que eran registros propios, de una cámara que él mismo instaló en su despacho cuando era funcionario, y que fueron hackeados durante una interna política en la provincia. “Eran fondos reservados”, aseguró.

“Me han destruido la vida”

Kueider sostiene que fue víctima de una operación política para forzar su salida del Senado. “No hubo derecho a defensa, ni presentación de pruebas. Me expulsaron de forma demagógica y sin respetar el reglamento”, cuestionó, apuntando directamente contra la vicepresidenta Victoria Villarruel y el senador Luis Juez.

“No veo a mis hijos desde que estoy acá. Tienen las cuentas bloqueadas, mi hija no cobra su sueldo desde hace meses. Esto es un daño familiar y social irreparable”, expresó.

Al ser consultado sobre las causas por lavado en Paraguay, reiteró que no cometió ningún delito. “No hubo delito precedente, por lo tanto no hay lavado”, remarcó, aunque reconoció que cometió una infracción aduanera. Sobre la Justicia argentina, afirmó: “La jueza Arroyo Salgado busca vincularme con una causa en la que nunca aparecí. Me investigan por empresas en las que ni siquiera participé”.

¿Volver a Argentina?

“Claro que quiero volver, es mi país.

Pero sé que, si lo hago, mi destino puede ser la cárcel de Ezeiza”, declaró, al tiempo que pidió “que se investigue de verdad” y que no se lo condene sin pruebas. “La condena social ya está. Esto es como una indagatoria desde la cárcel, con sentencia previa”, lamentó.

Cerró la entrevista con una frase que resume su postura: “Si tengo que pagar por alguna desprolijidad, lo haré. Pero no voy a pagar por lo que no hice. Eso no es justicia.”

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