La intervención judicial del PJ jujeño marca un nuevo capítulo en la interna del peronismo provincial, con impacto político inmediato y proyección hacia el escenario electoral. La decisión del juez federal Esteban Eduardo Hansen no solo invalida resoluciones clave del partido, sino que desplaza a la conducción vigente y coloca al espacio bajo tutela judicial por seis meses.
El fallo dispone la intervención del Partido Justicialista distrito Jujuy por 180 días y designa como interventor a Ricardo Guillermo Villada. La medida deja sin efecto las resoluciones internas cuestionadas y pone fin al esquema de conducción que encabezaban Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez.
A partir de ahora, Villada tendrá la responsabilidad de reorganizar el partido y encaminar su normalización institucional. Además, deberá rendir informes quincenales al tribunal detallando avances en ese proceso.
Crisis interna y fundamentos judiciales
El magistrado fundamentó la intervención en una “grave anormalidad institucional”, evidenciada por la postergación reiterada de elecciones internas, conflictos entre sectores y la falta de medidas concretas para ordenar la vida partidaria.
En ese contexto, la Justicia entendió que las decisiones adoptadas durante 2026 no respetaron el debido proceso, lo que derivó en la nulidad de las resoluciones N° 2 y 3.
Impacto político
La medida reconfigura el mapa del peronismo jujeño en un momento clave. Con la conducción desplazada y un interventor designado por la Justicia, el PJ local entra en una etapa de transición que podría redefinir liderazgos, alianzas y estrategias de cara a futuros procesos electorales.
El desafío inmediato será restablecer la institucionalidad del partido y garantizar condiciones para una eventual convocatoria a elecciones internas que ordenen la representación partidaria en la provincia.







