Causa cuadernos: las confesiones que vuelven a comprometer a CFK y a su antiguo gabinete

Jose Lopez, causa cuadernos

El Tribunal Oral Federal N.° 7 retomó este jueves la extensa lectura de acusaciones en el juicio por los llamados cuadernos de las coimas, mientras avanza sobre uno de los tramos más sensibles de la causa: el expediente paralelo conocido como “La Camarita”, que investiga un presunto sistema de cartelización y recaudación ilegal en la obra pública vial.

Tras siete audiencias dedicadas íntegramente a repasar el pedido de elevación a juicio firmado por el fiscal Carlos Stornelli en 2019 —un documento de casi 800 páginas—, los secretarios del tribunal continuaron detallando las imputaciones vinculadas al entramado que habría unido a funcionarios del Ministerio de Planificación con empresarios de la construcción y financistas.

Un engranaje que unía poder político y corporaciones

En esta rama de la causa, con 52 imputados, aparecen nombres como el financista Ernesto Clarens, el empresario Carlos Wagner y el exsecretario de Obras Públicas José Francisco López, los tres acogidos al régimen del “arrepentido”. Sus confesiones, ahora reproducidas en la sala, describen la dinámica de un circuito de retornos que habría funcionado durante años, con porcentajes que —según la acusación— iban del 3% al 20% del monto de cada contrato.

Stornelli sostiene que Clarens recolectaba pagos ilegales por parte de empresas viales para entregarlos luego a la cúpula política. Entre los nombres más comprometidos se encuentran Cristina Fernández de Kirchner, acusada de recibir o autorizar 175 supuestas coimas; el exministro Julio De Vido; y sus colaboradores más cercanos, entre ellos Nelson Periotti y Germán Nivello.

La confesión de José López: listados, bolsos y recaudación

La audiencia comenzó con la declaración completa de José López, registrada en 2018. El exfuncionario describió cómo cada mes elaboraba un listado de pagos a empresas viales en base a la información de Vialidad Nacional y al presupuesto que fijaban Baratta y De Vido. Esos listados —según su testimonio— se entregaban “en mano” tanto al ministro como a la entonces presidenta.

López aseguró que CFK definía los montos destinados a firmas como Austral Construcciones, CPC, Electroingeniería y JCR, y que el resto se distribuía proporcionalmente entre las otras compañías. El mecanismo, dijo, operó entre 2011 y 2015.

También relató cómo se entregaba el dinero destinado a De Vido: sobres con entre 100.000 y 300.000 dólares que eran ingresados a su oficina y dejados en el baño contiguo a su despacho. “Cuando necesitaba fondos en tiempos electorales —expresó López— nos pedía a Baratta y a mí que recaudáramos”.

Además, señaló a Wagner como el impulsor del esquema empresarial conocido como La Camarita, que —según la acusación— continuó luego de la muerte de Néstor Kirchner.

El rol de Ernesto Clarens y las presiones sobre las empresas

Más tarde se reprodujo la declaración de Ernesto Clarens, una de las piezas centrales para los fiscales. El financista describió un circuito de pagos que se transformaban a dólares y se entregaban a López. Afirmó que los empresarios acudían a él cuando la Dirección Nacional de Vialidad demoraba los pagos, y que estos retrasos eran utilizados para exigirles retornos.

Según Clarens, la situación presupuestaria se descontroló desde 2008: Vialidad licitó más obras de las que podía pagar, generando deudas que —aseguró— se usaban para presionar a las constructoras. En ese contexto, mencionó al Grupo Roggio, cuyos pagos —afirmó— eran canalizados por un contador enviado por la compañía.

Retratos internos: maltratos y discusiones sobre aportes

El tribunal también escuchó la declaración de Sergio Passancantando, exempleado de la financiera de Clarens, quien describió a López como una persona “destructiva y violenta”, que insultaba y denigraba a su personal. Aseguró que seguía sus órdenes sin margen para cuestionarlas.

Otro fragmento destacado fue el testimonio de Aldo Roggio, quien recordó un diálogo con De Vido: “No se puede hacer política sin plata”, sostuvo que le dijo el exministro. Si bien afirmó no haber participado del sistema, aseguró que su negativa le generó represalias: demoras en pagos, trabas administrativas y exigencias de aportes para destrabar certificaciones.

Lo que viene en el juicio

La fiscalía aún debe concluir la enumeración de las 535 pruebas reunidas en este expediente: pericias, testimonios y declaraciones indagatorias. Una vez finalizada la lectura, llegará el turno de los descargos.

Cristina Fernández de Kirchner y Julio De Vido ya han negado todas las acusaciones. La expresidenta calificó el caso como una “operación judicial”. López, por su parte, ratificó su confesión como imputado colaborador.

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