Un tenso episodio se vivió este jueves en el Senado de la Nación durante el tratamiento del Presupuesto, cuando la senadora fueguina Cándida Cristina López protagonizó un duro cruce con la vicepresidenta Victoria Villarruel y con la legisladora del PRO Victoria Huala, en medio de una cuestión de privilegio que derivó en fuertes acusaciones y agresiones verbales.
La situación se desató cuando López intentaba hacer uso de la palabra y denunció dificultades técnicas con el micrófono de su banca. En ese contexto, apuntó directamente contra Villarruel y sostuvo que fue víctima de censura. “Pensé que me iban a censurar como cuando vino el exministro Franco, porque evidentemente esta no es una casa democrática”, expresó ante el pleno de la Cámara alta.
Acto seguido, la senadora —electa por Fuerza Patria y representante de Tierra del Fuego— planteó formalmente una cuestión de privilegio contra la presidenta del cuerpo, a quien acusó de autoritarismo y represalias políticas. “Acá reina el autoritarismo de su parte y todo lo que pasó es su represalia por haber votado por los 30.000 desaparecidos”, afirmó.
Durante su intervención, López denunció además que sufrió agresiones físicas y tocamientos indebidos por parte de personal de seguridad del Senado durante un operativo realizado en su despacho a principios de diciembre. Según relató, el hecho ocurrió cuando se le impidió el acceso a su oficina del cuarto piso del Palacio Legislativo, en el marco de un decreto impulsado por Villarruel sobre la reasignación de despachos.
La legisladora señaló que el 28 de noviembre, día de la jura de los nuevos senadores, encontró su oficina bloqueada con sillones, con una faja en la puerta y sin la placa de bronce que llevaba su nombre.
El clima se tornó aún más tenso cuando Villarruel le pidió que no leyera su exposición y le reclamó moderar el tono. “Mantengamos el respeto. Si usted usurpa despachos, yo tengo que mantener el orden. Me hago responsable de la situación y le pido que redondee”, respondió la vicepresidenta.
El momento más áspero se produjo cuando la senadora del PRO Victoria Huala intervino para exigirle a López que dejara de leer su planteo. La respuesta fue inmediata y a los gritos: “Callate mamarracho”, frase que generó conmoción en el recinto.
El conflicto se inscribe en el marco de la reciente renovación parlamentaria y la reorganización de espacios en el Senado, un proceso que generó fuertes resistencias en la oposición y derivó en varios episodios de tensión en las primeras sesiones del nuevo período legislativo.







