Pedro Alberto Kreder (79) y Juana Inés Morales (69) llevan 12 días desaparecidos. Los investigadores analizan distintas hipótesis y el Ejército se suma a los rastrillajes con un helicóptero.
La desaparición de Pedro Alberto Kreder y Juana Inés Morales, la pareja de jubilados que es buscada desde hace 12 días en Chubut, continúa siendo un enigma. Sin embargo, en las últimas horas surgieron nuevos indicios que reavivaron la investigación y ampliaron el operativo de búsqueda en la zona de Rocas Coloradas y Pampa Salamanca.
Rastros, huellas y una zona difícil de acceder
En los últimos días, los equipos de rescate hallaron huellas recientes en un sendero cercano al área donde fue encontrada la camioneta en la que se movilizaban los jubilados. A partir de ese hallazgo, se planificaron nuevos rastrillajes por cuadrículas, con la participación de policías, bomberos, prefectura y voluntarios.
El vehículo, una Toyota Hilux beige con cúpula, fue encontrado cerrado y con algunas pertenencias personales en su interior, aunque sin los teléfonos celulares de la pareja. Estaba estacionado en una zona de difícil acceso y con rastros que llamaron la atención de los investigadores.
La llamada anónima que cambió el rumbo de la causa
Uno de los datos más recientes surgió a partir de una llamada anónima recibida por las autoridades. En esa comunicación, una persona aseguró que la pareja podría haber sido víctima de un intento de robo en la zona de Rocas Coloradas.
Según relató el ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, el testigo habría sufrido un intento de asalto en ese mismo lugar, pero logró escapar. De confirmarse, este dato podría indicar que Pedro no fue quien condujo la camioneta hasta el sitio donde fue hallada, lo que motivó la ampliación del perímetro de búsqueda.
Dos hipótesis principales: accidente o crimen
El ministro Iturrioz explicó que, hasta el momento, se mantienen dos líneas de investigación:
“La de la pérdida accidental y la del homicidio”, señaló.
También mencionó la posibilidad de que la pareja haya caído en un sumidero, ya que el terreno es pantanoso:
“Una vez que se rompe la primera capa, uno se entierra fácilmente, pero no al punto de desaparecer. Estamos tratando de conseguir drones que midan hasta 10 metros de profundidad”.
El funcionario también describió la complejidad del terreno:
“Encontramos un puma y tuvimos que ahuyentarlo, y vemos guanacos muertos todos los días. Es una zona realmente complicada”.
Hasta el momento, se rastrillaron unos 40 kilómetros a la redonda sin resultados concluyentes, y este jueves se decidió cambiar el foco de búsqueda hacia el norte de Rocas Coloradas.
Testimonios que refuerzan la hipótesis del robo
Otra pista importante proviene del testimonio de una persona que se presentó en la Comisaría de Kilómetro 8, quien aseguró haber visto una camioneta similar a la de Kreder con dos hombres a bordo.
Según su relato, los ocupantes “parecían perdidos”, y el vehículo coincidía con el que fue encontrado días después en Cañadón Visser, dentro del área de Rocas Coloradas. La policía revisará cámaras de seguridad de Caleta Córdova y Km 8 para intentar verificar esta versión.
El Ejército se suma a la búsqueda
Ante la falta de resultados, se confirmó que el Ejército Argentino participará desde este viernes con un helicóptero para ampliar el radio de rastrillaje. Así lo informó el coronel mayor Claudio Cervigni, comandante de la IX Brigada Mecanizada, quien aseguró que la aeronave ya está disponible para sumarse al operativo.
Con cada día que pasa, la incertidumbre crece, pero también los esfuerzos por encontrarlos. Los equipos de rescate continúan trabajando en una zona extensa, de difícil acceso y condiciones climáticas adversas, mientras los investigadores analizan cada pista que pueda ayudar a resolver el misterio de Pedro y Juana.







