Se complica la situación judicial de Sur Finanzas. Las indagatorias de los detenidos y el ocultamiento de pruebas (Photo by Gustavo Pagano/Getty Images)
El juez Luis Armella investiga maniobras de lavado de activos y evasión fiscal vinculadas a la financiera de Ariel Vallejo ligada a la AFA y a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia
La causa que investiga a la financiera Sur Finanzas sumó en las últimas horas un capítulo decisivo. El juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, ofreció a los cuatro empleados detenidos la posibilidad de acogerse al régimen de “imputado colaborador”, previsto en la Ley 27.304 (artículo 41 ter del Código Penal), que contempla reducción de pena a cambio de aportar información relevante, veraz y comprobable para esclarecer delitos graves.
La investigación apunta a presuntas maniobras de lavado de activos y evasión fiscal vinculadas a la financiera de Ariel Vallejos, con nexos en el fútbol argentino y menciones que rozan a la Asociación del Fútbol Argentino y a su presidente, Claudio «Chiqui» Tapia.
Los imputados y la oferta judicial
Los cuatro acusados —Juan Miguel Soler (técnico informático), César Abilio Zapaia (oficial de cumplimiento), Daniela Eliana Sánchez (secretaria privada de Vallejos) y Rolando Esteban Soloaga (jefe de seguridad y choferes)— continúan detenidos. Ninguno rechazó de plano la propuesta del magistrado y todos indicaron que la evaluarán junto a sus defensores.
El expediente se originó tras una denuncia de la Dirección General Impositiva por una presunta evasión superior a 3.300 millones de pesos. A partir de allí, la Justicia ordenó 14 allanamientos que derivaron en el secuestro de dispositivos electrónicos, documentación contable y dinero en efectivo en distintos domicilios y sedes empresariales.
Chats comprometedores y presunto ocultamiento
Según surge de las indagatorias, los investigadores detectaron mensajes que revelarían un plan interno para borrar información, desconectar programas y ocultar equipos ante la inminencia de los operativos judiciales del 1° de diciembre de 2025.
En el caso de Zapaia, el juzgado le atribuye haber ocultado y alterado pruebas vinculadas a maniobras de lavado. En chats incorporados al expediente, reconoció haber escondido dispositivos durante el allanamiento y haber entregado equipos “que no tenían nada”. En su declaración, admitió haber actuado “de tarado” en algunos mensajes, aunque negó haber retenido información relevante y sostuvo que la computadora que tenía en su domicilio era nueva y sin contenido.
Soler, por su parte, fue confrontado con conversaciones en las que se le habría ordenado borrar “plani” y limpiar computadoras. El técnico afirmó no recordar con precisión los mensajes y explicó que “limpiar” podía referirse a eliminar archivos temporales o programas innecesarios, no a borrar evidencia.
En tanto, Soloaga está señalado como quien habría coordinado el movimiento de vehículos presuntamente utilizados por la estructura financiera, incluyendo indicaciones para dejar camionetas lejos de las sucursales y organizar guardias en estacionamientos. Optó por no declarar.
Daniela Sánchez también guardó silencio. La acusación la ubica como una de las presuntas responsables de coordinar el retiro de fondos de las sucursales —dejando solo un “puchito” de dinero— y de ordenar la eliminación de registros de cámaras de seguridad.
Riesgos procesales y avance de la causa
En su resolución, el juez Armella sostuvo que los imputados habrían tenido un “alto grado de participación” y que, dado el poder económico y la estructura de Sur Finanzas, existen riesgos de fuga y de entorpecimiento probatorio.
Los chats ya fueron leídos a los acusados y no fueron desconocidos. Mientras los peritos avanzan sobre la documentación contable y el material informático secuestrado, la decisión de acogerse —o no— al régimen de imputado colaborador podría marcar un punto de inflexión.
Si alguno de los detenidos aporta información que permita escalar en la estructura investigada, el foco judicial podría acercarse aún más a Ariel Vallejos, ya imputado, y eventualmente proyectarse hacia la conducción de la AFA.







