Apuntan contra un nuevo nombre que estaría dentro de la operatoria de la empresa Márquez y Asociados
La Justicia busca determinar el destino del dinero entregado por miles de damnificados a la empresa Márquez y Asociados, que prometía viviendas «llave en mano» que nunca se construyeron. Una mujer aparece como figura central en la operatoria para enviar fondos fuera del país.
La causa por la megaestafa inmobiliaria vinculada a la empresa Márquez y Asociados sigue sumando elementos. La Justicia investiga el destino de los fondos entregados por unas 30.000 personas que firmaron contratos para la construcción de viviendas que, en su mayoría, nunca se realizaron. Solo se entregaron 2.500 unidades.
La maniobra, que dejó más de 4.000 denuncias penales y ya cuenta con siete detenidos, involucraría una compleja red empresarial y familiar. Entre los principales imputados están los hermanos Ariel, Juan Pablo, Matías y Lucas Márquez, fundadores de la firma, junto con sus socios Ramiro y Matías Nieva, quienes cumplían funciones contables y de administración residual. El último arrestado fue Matías Acevedo, gerente de ventas.
Cómo operaba la estafa
La empresa ofrecía construir casas “llave en mano”, es decir, viviendas listas para habitar, sin obras pendientes. Los contratos estipulaban pagos mixtos: cuotas fijas y montos en efectivo. Sin embargo, muchas víctimas aseguran haber abonado hasta el 75% del valor acordado, estimado en unos $9 millones por unidad, sin que la obra siquiera comenzara.
En paralelo, los hermanos Márquez crearon múltiples emprendimientos: Márquez Agrocampo, para explotación rural; Márquez 4 Elementos, dedicada a compraventa inmobiliaria; y Márquez Salud, vinculada al servicio de emergencias médicas.
Una mujer bajo la lupa
La investigación del fiscal Enrique Gavier detectó a una mujer de 31 años, vinculada a Márquez Salud, como pieza clave en el desvío de fondos. Se la señala como la encargada de administrar las cuentas bancarias del grupo y de ejecutar maniobras financieras para blanquear y transferir el dinero al exterior.
Fuentes judiciales afirman que esta persona tenía control sobre las tarjetas de crédito personales y corporativas de los Márquez. Su rol habría sido central en el armado de estructuras paralelas para canalizar el dinero fuera del país.
Propiedades en Miami y el Caribe
Parte de los fondos se habría utilizado para adquirir propiedades en el extranjero, especialmente en Miami y el Caribe. Una de las empresas detectadas es la LLC «The Marlin Beachside», que opera un hotel frente al mar en Hollywood Beach, Florida, a pocos kilómetros de Miami. Según la documentación obtenida, los hermanos Ariel y Juan Pablo Márquez figuran como titulares, junto a una tercera persona con las iniciales M.S.
Estas compañías están registradas como Limited Liability Companies (LLC), una figura legal que otorga protección patrimonial a sus miembros y facilita el reporte impositivo individual, evitando la doble tributación. Crear una LLC en Florida cuesta unos USD 125 inicialmente, con una tasa anual de USD 138,75.
Sospechas sobre una hija de Ariel Márquez
Los abogados de las víctimas también apuntan a M.M., hija de Ariel Márquez, de 24 años, casada con un ciudadano estadounidense. Se la investiga por su rol como operadora clave en el armado de al menos cuatro LLC en EE.UU., junto a su esposo, con quienes los Márquez habrían compartido sociedades.
Según la denuncia, M.M. y su pareja funcionaban como «pantalla legal» de los empresarios para mover fondos en el sistema financiero internacional.
La causa sigue en desarrollo. La Justicia ahora busca rastrear el flujo de dinero y determinar cuántos activos fueron transferidos al exterior, y si es posible iniciar acciones para su repatriación y la restitución a los damnificados.







