Un grupo de alumnos de la escuela Dr. Eduardo J. Chahla, en Mendoza, vivió el sábado una noche que jamás imaginó: llegaron vestidos de gala a lo que debía ser la fiesta de egresados y se encontraron con el salón vacío. Nada de lo prometido estaba preparado. El responsable de la organización, Mauricio Morales, titular de la empresa Ok Catering, Eventos & Egresados, está denunciado y no aparece.
Los estudiantes habían abonado alrededor de $83.000 por la cena y $30.000 por el baile. Sin embargo, al arribar al salón encontraron a los mozos retirándose, mesas sin armar, apenas unas gaseosas y algunas pizzas. El DJ también se iba: nadie había cobrado por su trabajo.
Los padres, al llegar, confirmaron la peor sospecha: no había comida, servicio ni música. Ante la desesperación, una mamá ofreció su quincho y un papá llevó un parlante para que al menos los chicos pudieran reunirse y no perder la noche.
La excusa del organizador
Minutos antes de la fiesta, desde la empresa les avisaron a los estudiantes que “la fiesta se suspendía” porque Morales habría sufrido un accidente. Sin embargo, el dueño del salón confirmó que el lugar estaba pago y disponible, aunque vacío. Los prestadores afirmaron que se iban porque no recibieron un solo peso del organizador.
El caso quedó en manos de la fiscal de Delitos Económicos, Susana Muscianisi, quien hasta el momento recibió al menos cuatro denuncias formales, además de numerosos relatos difundidos en redes sociales. Las familias aportaron contratos, comprobantes de pago y copias de documentos firmados por el acusado.
Se sospecha que Morales actuaba con una modalidad repetida: cobraba fuertes sumas por adelantado —en algunos casos hasta 10 millones de pesos o pagos en dólares— a cambio de paquetes completos con catering, fotografía, cabina de fotos, mesa dulce, túnel de neón y música. En la mayoría de los hechos denunciados, la estafa se descubrió el día del evento, cuando las familias llegaban al salón.
Más casos: escuelas, fiestas de 15 y eventos incompletos
Tras viralizarse la situación, comenzaron a aparecer otros testimonios:
Egresados de la escuela rural 4-215 “Buenos Vecinos” llegaron al salón y solo encontraron algunas bandejas de pizzetas, gaseosas calientes y pocas porciones de comida. En la cocina había apenas unos kilos de carne y productos sin preparar. Parte del personal abandonó el lugar ante los reclamos.
Una familia que había contratado a Morales para una fiesta de 15 recibió horas antes una foto de un auto chocado como supuesto justificativo para no completar los servicios. Luego comprobaron que la imagen era vieja y que casi nada estaba contratado. Debieron cancelar el evento.
Varios salones de Mendoza aclararon públicamente que no tienen relación con Morales, pese a que él ofrecía servicios dentro de esos espacios.
En redes sociales, padres y estudiantes continúan sumándose con nuevos relatos de presuntas estafas. Algunos grupos incluso tenían fiestas programadas para los próximos días y ahora evalúan qué hacer.







