La megaestafa de los 0KM : el perjuicio económico y el drama de los empleados

Gladys Fallone, la empresaria acusada

La Justicia federal finalmente puso número al perjuicio ocasionado por el Grupo Central, la red de concesionarias que protagoniza una de las estafas más grandes de los últimos años. Sus líderes —Gladys Pallone, su hijo Alejandro Facchinetti y Damián Camoia— permanecen procesados y bajo prisión domiciliaria mientras avanza una causa que ya acumula decenas de víctimas y un perjuicio millonario.

En su resolución reciente, la jueza Alejandra Provitola estimó el daño en USD 2,5 millones (valor oficial al 24 de septiembre de 2025), aunque aclaró que se trata de un “piso mínimo” y que las pérdidas reales podrían ser mucho mayores.
“Nos encontramos ante una maniobra compleja cuyos perjuicios podrían incluso superar lo detectado hasta el momento”, advirtió.

El monto equivale, a modo de referencia, al valor conjunto de unas doce unidades de tres ambientes a estrenar en Colegiales o Palermo.

Una estructura acusada de más de 200 delitos

Este mes, la Sala VII de la Cámara Federal confirmó los procesamientos de los principales imputados:

Gladys Pallone, empresaria con larga trayectoria en el rubro automotor

Alejandro Facchinetti, su hijo

Damián Camoia, pareja de Pallone

Según el juzgado, lideraron una asociación ilícita responsable de 124 estafas y 82 desbaratamientos de derechos. Ambos, Pallone y Facchinetti, también cargan con embargos por $3.492 millones cada uno, además de deudas en cheques sin fondos que superan los $350 millones.
La Justicia Comercial, por su parte, declaró la quiebra de Central Alcorta SA, la firma más importante del grupo.

La maniobra: promesas, retiros y reclamos que nunca terminaban

La operación era simple: ofrecer camionetas Citroën y Chery con precios entre $16 y $25 millones, aceptar pagos en efectivo y tomar vehículos usados como parte de pago.
Los autos entregados por los clientes eran revendidos, pero los 0 km prometidos nunca aparecían.

El Grupo Central justificaba las demoras con excusas sobre fallas de fábrica o problemas de importación, hasta que las denuncias terminaron en tribunales.
Las automotrices involucradas negaron tener relación comercial con Pallone. Chery SOCMA incluso la intimó judicialmente para que dejara de usar su marca.

La defensa de Pallone

En su declaración, Pallone dijo ser víctima de un negocio que salió mal: “Soy inocente de lo que me están acusando. Hubo desprolijidades que se originaron tras la pandemia y por incumplimientos de nuestros proveedores”, afirmó.

Pero la Justicia señala que la mayoría de las operaciones cuestionadas ocurrieron después del final de la pandemia en 2023.

El eslabón olvidado: los empleados

Un aspecto llamativo del expediente es que la jueza también procesó a empleados administrativos que cumplían funciones de atención al cliente. Según su testimonio, ellos fueron convertidos en la cara visible del esquema sin conocer realmente lo que ocurría.

Una exempleada contó que ingresó a trabajar en septiembre de 2024 y que en menos de tres meses vivió un clima insostenible:

“Nos indicaban que dijéramos que las demoras eran por problemas de fábrica o importación. Ésa era toda la información que nos daban”.

“En diciembre llegaron clientes desesperados. Hubo gritos, empujones y un día tuvo que intervenir la Policía para que pudiéramos salir. Compañeras se descompensaron”.

Además, la joven aseguró que la empresa no le pagó el sueldo de noviembre, ni lo trabajado en diciembre, ni viáticos, horas extras o uniforme.

La Cámara Federal ratificó su procesamiento como parte de la supuesta asociación ilícita, una decisión que abre un debate sobre la responsabilidad penal de empleados que, según ellos, también fueron víctimas.

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