La Corte rechazó el último planteo del “Señor del Tabaco” y deberá pagar USD 1.400 millones

Pablo Otero, empresario de la industria tabacalera

El máximo tribunal cerró definitivamente la disputa por los impuestos internos al tabaco.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el último intento judicial de Pablo Otero, empresario conocido como el “Señor del Tabaco”, y confirmó que deberá afrontar una deuda superior a USD 1.400 millones por impuestos internos que nunca abonó.

El 14 de agosto, el tribunal ya había declarado constitucional el impuesto interno mínimo que fija la Ley 27.430 para los cigarrillos, dando un golpe decisivo a Tabacalera Sarandí, la empresa de Otero. Sin embargo, la defensa del empresario intentó frenar el fallo con un planteo de nulidad, que este martes fue rechazado de plano.

Una batalla judicial de años

El conflicto comenzó durante la gestión de Mauricio Macri, cuando Tabacalera Sarandí cuestionó la constitucionalidad del tributo alegando que perjudicaba a sus marcas de bajo costo frente a las premium, comprometiendo —según sus dichos— su competitividad en el mercado.

En 2022, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal le dio la razón y declaró inconstitucional la norma, pero tanto la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP, a través de la ARCA) como la tabacalera Massalin Particulares apelaron ante la Corte, que finalmente revocó aquel fallo.

“Nulidad por la nulidad misma”

Los abogados de Otero habían presentado un pedido de nulidad argumentando un “desistimiento del derecho”, supuestamente vinculado a la adhesión a la última moratoria impositiva. Pero la Corte fue categórica: el planteo era “insuficiente e inadmisible” y no acreditaba con pruebas la supuesta regularización.

“El planteo de nulidad efectuado se basa en el desistimiento de la acción y el derecho en los términos del artículo 305 del Código Procesal Civil y Comercial (…) se pretende una nulidad por la nulidad misma”, señalaron los jueces Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y los conjueces Mariano Llorens, Patricia Moltini y Mario Boldú.

Fin de la estrategia dilatoria

Con esta decisión, la Corte Suprema cerró cualquier vía para que Tabacalera Sarandí siga evitando el pago de los impuestos internos al tabaco. El tribunal recordó además que las normas cuestionadas tienen un doble fin: recaudatorio y de salud pública, dado el impacto del consumo de cigarrillos.

La empresa de Otero, que produce marcas como Master Red, Red Point y Kiel, logró durante años sostener precios bajos gracias a medidas cautelares que le permitieron no pagar impuestos, ganando así una porción significativa del mercado. Ahora, con el fallo firme, deberá enfrentar la millonaria deuda acumulada.

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