La Justicia porteña investiga a una organización criminal integrada por al menos diez ciudadanos colombianos, tres de ellos mujeres conocidas como “viudas negras”, que entre abril y julio cometieron una serie de robos bajo la clásica modalidad de seducción, intoxicación y desvalijamiento de viviendas.
Cómo operaban
Las víctimas eran contactadas a través de aplicaciones de citas o encuentros casuales en bares. Una vez ganada su confianza, las mujeres eran invitadas a los departamentos, donde les colocaban somníferos en las bebidas. Mientras los hombres quedaban inconscientes, ellas robaban dinero, joyas, tecnología e incluso automóviles. En varios casos, actuaban junto a cómplices masculinos que aguardaban afuera para ingresar y llevarse todo lo de valor.
El rol de Heidi y sus cómplices
La figura más visible de la banda era Heidi, detenida el 30 de julio cuando intentaba huir por un paso fronterizo de Jujuy hacia Bolivia. Tenía un pedido de captura por drogar y robar a un hombre de 37 años, a quien le sustrajo desde objetos de valor hasta documentación personal.
Junto a ella actuaban su pareja, su hermana Daiana (capturada en agosto en el barrio Rodrigo Bueno) y otra mujer identificada como L., alias “Yeimi”. Entre las tres se repartían los “golpes”, mientras que los cómplices varones se dedicaban también al robo de autos.
Cronología de los ataques
26 de abril – Palermo: L. drogó a un hombre en su departamento y, junto a sus cómplices, se llevaron un televisor de 75 pulgadas, celulares, consolas y documentación con la que luego gestionaron préstamos.
18 de mayo – Belgrano: otra víctima perdió una MacBook, una cámara profesional, un dron y un reloj inteligente. Las huellas de L. en el lugar permitieron su identificación.
2 de junio – Villa del Parque: a un hombre le sustrajeron $1.200.000, computadoras y un Volkswagen Vento. Las cámaras la mostraron entrando al edificio con cómplices.
7 de junio – Núñez: la víctima denunció el robo de notebooks, celulares, instrumentos musicales y un Toyota Corolla.
13 de julio – nuevo caso atribuido a Heidi y Daiana, aún bajo investigación.
Caída de la organización
La seguidilla de robos activó alertas locales e internacionales. Interpol Colombia emitió pedidos de captura y el 11 de julio la Policía porteña detuvo a tres sospechosos con herramientas para abrir vehículos. Días después fueron cayendo las principales integrantes: primero Heidi, luego Daiana y posteriormente S.G., otro de los cómplices vinculados al Renault Fluence gris que había sido visto en distintos operativos.
En los allanamientos se encontraron joyas, celulares, dinero en distintas monedas, inhibidores de señal y medicamentos como Zolpidem, que serían los utilizados para dormir a las víctimas.
La causa aún no está cerrada: los investigadores sospechan que la red contaba con más integrantes prófugos y que podrían existir nuevas víctimas que todavía no denunciaron los hechos.







