Hallaron muerto al principal sospechoso del femicidio de Valeria Schwab

Hasta el momento, no hay detenidos por el crimen

La Justicia de Chubut investiga la muerte de Valeria Schwab, de 38 años, como un femicidio. Horas después de que la calificación fuera confirmada, apareció sin vida el hombre señalado como el principal sospechoso del crimen.

Se trata de Jonathan Mario C., un hombre con antecedentes en la provincia y registros de imputaciones previas por homicidio y robo agravado. Su cuerpo fue encontrado en una vivienda en la que trabajaba como albañil. Presentaba marcas en el rostro y rasguños visibles. La fiscal María Laura Blanco, a cargo de la investigación, dispuso la realización de peritajes genéticos sobre material encontrado debajo de sus uñas para establecer si coincide con el ADN de la víctima.

La desaparición y el hallazgo del cuerpo

Valeria había sido vista por última vez cuando salió a caminar por la zona costera de Comodoro Rivadavia. La última comunicación con su familia fue a través de WhatsApp, donde indicó que se encontraba “cerca de las Torres, en la zona del cementerio viejo”.

El cuerpo fue hallado horas después en un barranco próximo al sector de Eureka, a pocos metros de la costanera. En el operativo participaron Policía del Chubut, Bomberos Voluntarios y personal de Criminalística, que trabajaron en el resguardo de la escena y la recolección de pruebas. La víctima presentaba signos de violencia.

La hipótesis de un robo fue descartada rápidamente por la familia. Según su hermana, Jessica Schwab, Valeria no llevaba objetos de valor, sólo el celular y auriculares. El teléfono fue encontrado el miércoles frente a uno de los carriles de circulación de la zona y será sometido a peritajes técnicos para reconstruir los últimos movimientos de la mujer.

Un sector oscuro y sin iluminación

Jessica describió el área donde la buscó en primera instancia como un tramo muy concurrido durante el día por personas que realizan actividad física, pero con importantes falencias de iluminación durante la noche. “Era un sector completamente oscuro, una boca de lobo. La luz estaba apagada y no se veía nada”, relató. Esa condición reforzó la sospecha de que Valeria pudo haber sido interceptada en el lugar.

“La busqué antes que la Policía pero no tenía cómo alumbrar. Fue desesperante”, señaló la hermana, quien contó que dos jóvenes que se encontraban en la zona la acompañaron en el trayecto. Para la familia, no se trató de “un hecho de inseguridad común”, sino de un ataque dirigido.

Movilización y pedido de justicia

Tras el hallazgo, familiares, allegados y vecinos convocaron a una movilización para reclamar avances y respuestas judiciales. “El celular apareció y ahora hay que encontrar al culpable o a los culpables. No puede ser que nadie haya visto nada”, expresó Jessica.

Valeria era una mujer muy activa, con una red de amistades y una vida familiar estable. No tenía conflictos conocidos y había salido a caminar “como cualquier persona que quiere salir a despejarse”, describió su entorno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×
Scroll al inicio