El empresario gastronómico Claudio Contardi
En la recta final del juicio por abuso sexual contra Claudio Contardi, ex pareja de Julieta Prandi, el fiscal Cristian Fabio solicitó este viernes una condena de 20 años de cárcel y su detención inmediata
La querella, encabezada por el abogado Fernando Burlando, pidió 50 años de prisión, el máximo permitido por el artículo 55 del Código Penal para delitos continuados.
El planteo se realizó ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana, integrado por los jueces Daniel Répolo, Lucía Leiro y Mariano Aguilar, durante la audiencia de alegatos finales. El tribunal podría emitir su veredicto este mismo viernes, tras tres jornadas de debate.
“Pedimos 50 años no porque esa pena garantice justicia, sino porque es el máximo legal. Si hubiéramos podido, solicitábamos prisión perpetua”, señaló el abogado de Prandi.
Horas antes, los magistrados habían rechazado un pedido de prisión preventiva presentado por la querella, aunque impusieron a Contardi una prohibición de acercamiento hacia la denunciante.
Los cargos y el origen de la causa
Contardi enfrenta la acusación de “abuso sexual con acceso carnal agravado por causar un grave daño en la salud mental de la víctima, con hechos reiterados”. Según la denuncia, los abusos ocurrieron entre julio de 2015 —tras el nacimiento del primer hijo de la pareja— y marzo de 2018, cuando se mudaron a Martínez. La relación terminó formalmente en 2019.
La causa se inició en 2021, a partir de la denuncia de Prandi ante la UFI N°4 de Escobar, con jurisdicción sobre el barrio privado Septiembre, donde vivía el matrimonio.
Testimonios contrapuestos
Durante el juicio, la defensa —a cargo de los hermanos Nicolás y Tomás Nitzcamer— presentó como testigo a Ángel Peloso, jefe de seguridad del barrio, quien declaró no haber observado situaciones irregulares y describió una convivencia aparentemente normal.
En contraste, testigos de la acusación describieron un contexto de aislamiento, deterioro emocional y vulnerabilidad de la conductora. Verónica Maciel, amiga de Prandi, relató que en una visita a su casa en Martínez la encontró angustiada y sin poder sostener la mirada. Con el tiempo, la actriz le confesó que atravesaba serias dificultades económicas y que había sufrido abusos, asegurando —según Maciel— que sería “incapaz de hacer una denuncia falsa”.







