Un grave hecho de violencia sacudió este lunes por la mañana a la comunidad educativa de San Cristóbal. Un estudiante de 15 años ingresó armado a la Escuela N°40 Mariano Moreno y efectuó varios disparos contra sus compañeros, provocando la muerte de un adolescente de 13 años.
El ataque ocurrió alrededor de las 7:15, cuando los alumnos se encontraban en un patio interno esperando el inicio de la jornada escolar. En ese momento, el agresor sacó un arma y comenzó a disparar.
🚨 #URGENTE 🚨 Un alumno de 15 años entró armado a la Escuela N°40 "Mariano Moreno", mató a un compañero (la víctima tendría 13 años) e hirió a varios.
— Líneas de Noticias (@LineasNoticias) March 30, 2026
📍 Ocurrió en la ciudad de San Cristóbal, en Santa Fe.#argentina #santafe #video #viral #videoviral #videosvirales pic.twitter.com/OBilzdW2ri
Según confirmaron autoridades locales, realizó entre cuatro y cinco disparos. Además de la víctima fatal, otros estudiantes de 13 y 15 años resultaron heridos con perdigones y fueron asistidos tras el hecho.
Fuentes oficiales indicaron que el agresor cursaba tercer año y no registraba antecedentes de conducta que hicieran prever un hecho de estas características, lo que generó mayor sorpresa entre docentes y autoridades.
El caso está siendo investigado y generó una fuerte conmoción en toda la comunidad, en una ciudad que no registra antecedentes recientes de un episodio de esta magnitud dentro de un ámbito escolar.
El arma habría ingresado en un estuche de guitarra
Cerca de las 7:15, los alumnos estaban reunidos en un patio interno esperando el inicio de clases. En ese momento, un estudiante de 15 años sacó un arma que había ingresado al establecimiento oculta dentro de un estuche de guitarra y comenzó a disparar.
Según los primeros datos, realizó entre cuatro y cinco disparos en pocos segundos. Uno de los proyectiles impactó en un alumno de 13 años, que murió como consecuencia de las heridas, mientras que otros dos adolescentes resultaron heridos.
El ataque desató escenas de pánico. Los estudiantes escaparon como pudieron: algunos corrieron hacia la salida, otros saltaron alambrados y hasta ventanas para alejarse del lugar.
El movimiento fue advertido por el centro de monitoreo de la ciudad, que detectó la salida desordenada de los chicos. A partir de ahí, se activó el operativo de emergencia y comenzaron a llegar los primeros auxilios.
Mientras tanto, muchos padres recibieron llamados desesperados de sus hijos y se dirigieron rápidamente hacia la escuela, encontrándose con un escenario de confusión y angustia.
Tras el hecho, se suspendieron las clases y se inició una investigación para determinar cómo el alumno logró ingresar el arma sin ser detectado y qué desencadenó el ataque.







