César Sena está acusado de asesinar a Cecilia Strzyzowski, contando con la participación necesaria de sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña (Foto/La Nueva Chaco)
Son 450 los chaqueños sorteados para integrar el jurado popular. De ellos, se elegirán 12 titulares y cuatro suplentes que deberán decidir por unanimidad si los siete imputados —entre ellos, Emerenciano, Marcela y César Sena— son culpables o no del crimen que conmocionó al país.
Resistencia, Chaco.– Bajo un fuerte operativo de seguridad y en medio de la lluvia, comenzó este martes en el Centro de Convenciones del Hotel Gala la selección de los ciudadanos que integrarán el jurado popular en el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. Desde las primeras horas del día, llegaron los siete imputados —César y Emerenciano Sena, Marcela Acuña, Gustavo Melgarejo, Gustavo Obregón, Fabiana González y Griselda Reinoso—, escoltados por personal policial.

La jueza Dolly Fernández
A las 7 de la mañana comenzó el ingreso de los 250 convocados para la primera jornada del proceso de selección. Según fuentes judiciales, se presentaron 163 personas, lo que representa un 65% de asistencia. En total, son 450 los chaqueños sorteados para participar en esta instancia, que podría extenderse hasta el jueves 30 de octubre.
De ese grupo saldrán los 12 jurados titulares —seis hombres y seis mujeres— y cuatro suplentes que tendrán la responsabilidad de decidir, por unanimidad y en deliberación secreta, la culpabilidad o inocencia de los acusados.
Un proceso inédito y complejo
Fuentes judiciales explicaron que, aunque se denomina “audiencia de selección”, en realidad se trata de un proceso de “des-selección”, donde se descartan candidatos mediante preguntas que permiten fundar recusaciones. Dado el impacto social del caso, las audiencias durarán tres días, un plazo mayor al habitual.
“Va a ser difícil armar un jurado completamente imparcial en Chaco, todos conocieron el caso”, admitió una fuente cercana a la causa.
Para evitar sesgos, las partes formulan preguntas sobre aspectos personales y creencias de los candidatos: si tienen hijos, su opinión sobre los movimientos sociales, el consumo de medios o si atravesaron situaciones de violencia de género. El objetivo es detectar posibles prejuicios o vínculos con las partes.
Los aspirantes completan un formulario digital de 20 preguntas de opción múltiple, cuyas respuestas sirven para filtrar perfiles. Luego, comienzan las audiencias de recusación, que pueden ser con causa —sin límite— o sin causa, hasta un máximo ampliado por la complejidad del juicio.

Los fiscales Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez (Foto/Edgar Aguirre)
Cómo funciona el juicio por jurados en Chaco
El sistema rige desde 2015 y comenzó a aplicarse en 2019. Desde entonces, se realizaron 85 juicios bajo esta modalidad. El de Cecilia Strzyzowski será el número 86.
Cada año, la Lotería Chaqueña realiza un sorteo público a partir del padrón electoral. Los seleccionados son notificados por el Poder Ejecutivo y no pueden postularse voluntariamente. Para ser jurado se requiere tener entre 18 y 75 años, residir en la provincia y no ocupar cargos políticos, judiciales o de fuerzas de seguridad.
La jueza Dolly Fernández será la encargada de instruir a los jurados sobre el procedimiento y la valoración de la prueba.
“Van a tener que compartimentar el cerebro y abstraerse; dejarse guiar solo por lo que vean y escuchen en el juicio. Es difícil, pero no imposible”, señaló una fuente judicial.
Del debate al veredicto
Una vez designados, los jurados prestarán juramento y escucharán las teorías del caso que expondrán la fiscalía —a cargo de Juan Martín Bogado, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez—, las querellas y las defensas. Durante el debate se presentarán pruebas, testigos y peritajes.
Los jurados deliberarán en secreto hasta alcanzar un veredicto unánime. Si determinan la culpabilidad, la jueza profesional impondrá la pena correspondiente según el Código Penal.
Por seguridad, la identidad de los jurados se mantiene reservada: son identificados solo con un número de “voir dire”, expresión francesa que significa “decir la verdad”.
El juicio al clan Sena representa uno de los procesos judiciales más esperados en Chaco y en todo el país, y marcará un hito en la historia del sistema de juicio por jurados en casos de violencia de género.







