Tres de los detenidos de la banda
La adolescente Noelia Fernández, de 17 años, fue clave para desarticular dos bandas criminales dedicadas a seducir hombres para robarles. Su caída, tras un asalto en Palermo, destapó una trama más amplia que incluyó una organización paralela en zona Sur, donde una víctima llegó a matar a un delincuente
.Todo comenzó en abril de 2024, cuando un hombre denunció ante la Comisaría Vecinal 14A que había sido drogado y asaltado por una joven en su departamento de la calle Malabia, en Palermo. Las cámaras de seguridad del edificio registraron a Noelia saliendo del lugar junto a dos cómplices.
La investigación, liderada por la División de Delitos Tecnológicos Complejos de la Policía de la Ciudad y coordinada por la Fiscalía Nacional de Menores N°2 y el Juzgado de Menores N°4, logró identificar a Noelia y a otros integrantes de una banda que operaba desde la Villa Zavaleta. La adolescente era parte de un esquema en el que contactaban a las víctimas por redes sociales, las drogaban y luego vaciaban sus hogares. Noelia, que cobraba apenas $3.000 por golpe, revendía objetos robados a través de sus redes sociales.
Una de las pistas clave fue un par de zapatillas que la joven intentó vender por internet. La fiscalía autorizó una compra controlada para atraparla y revisar su celular en el momento de la detención, lo que permitió abrir un nuevo capítulo en la causa.
El 31 de julio de 2024, Noelia fue arrestada en la zona de outlets de Barracas. Al revisar su teléfono, los investigadores identificaron a Lucas y Aye, una pareja de la misma villa que seducía a las víctimas mediante cuentas administradas por “Ricki”, un ex convicto que hacía de community manager del grupo delictivo. También se encargaba de reclutar nuevas “viudas negras” y de monitorear su actividad.
El análisis de otros dispositivos permitió vincular a Ricki con una segunda banda que operaba en el Conurbano bonaerense. Allí, otra joven llamada Lucía cumplía el mismo rol. En junio de 2024, durante un intento de robo en Remedios de Escalada, algo salió mal: el dueño de casa estaba armado y mató a uno de los cómplices de 17 años. Lucía y los demás huyeron, pero olvidaron los celulares en el vehículo que abandonaron durante la fuga. Las huellas digitales sellaron su destino.
Gracias a ese error, la policía detuvo a Lucía en La Matanza, mientras que Matías y Nahuel, los otros implicados, fueron capturados en el barrio de Flores y en la Villa Zavaleta.
Noelia, que había recibido prisión domiciliaria para cuidar a su hijo, se fugó el 5 de diciembre dejando al bebé con la familia garante. Estuvo prófuga hasta que fue recapturada en la plaza 1° de Mayo, en Balvanera.







