"Yo perdí el habla. Tuve que volver a aprender todo como un bebé. Y cuando empecé a salir de nuevo, nos conocimos con Juanita", el cantante habla sobre el amor de su vida
El legendario cuartetero La Mona Jiménez abrió su corazón en el programa de Lo de Pampita, conducido por Carolina Ardohain, y dejó definiciones tan íntimas como sorprendentes sobre su vida, sus orígenes y su carrera.
Referente indiscutido del cuarteto cordobés, Juan Carlos Jiménez Rufino repasó una historia marcada por la humildad, la superación y una trayectoria que ya roza los 60 años sobre los escenarios. Con más de 10 mil presentaciones y más de 100 discos publicados, su figura se consolidó como símbolo popular en todo el país.
De la pobreza a la emoción de una ducha
Durante la entrevista, el artista evocó su infancia en condiciones muy precarias, viviendo junto a su familia en una sola habitación y sin acceso a servicios básicos. En ese contexto, recordó con emoción el momento en que conoció una ducha por primera vez:
“Me metí con ropa, no lo podía creer… estuve como 20 minutos disfrutando el agua caliente”, relató.
El origen de un apodo que no quería
Uno de los momentos más llamativos fue cuando contó cómo nació su apodo. Lejos de ser un sobrenombre deseado, confesó que lo odiaba:
“¡Yo quería ser Tarzán!”, dijo entre risas.
La historia se remonta a su niñez, cuando jugaba en un árbol con un disfraz improvisado. Tras golpear accidentalmente a un vecino con una flecha de madera, este lo bautizó como “la mona Chita”, en alusión al personaje de Chita. El nombre quedó para siempre y terminó convirtiéndose en su marca artística.
Juana, el pilar de su vida
El cantante también dedicó palabras profundas a su compañera de toda la vida, Juana, a quien definió como clave en su historia personal y profesional. La conoció tras atravesar un grave accidente a los 21 años, que lo dejó en coma durante cinco meses y lo obligó a reaprender a hablar.
“Ella se lleva todo el crédito de mi vida”, afirmó, destacando que fue quien le dio estabilidad en medio de una carrera intensa.
El dolor detrás del éxito
Pese a la alegría de sus canciones, La Mona Jiménez no ocultó los momentos difíciles que atravesó en sus inicios, marcados por la discriminación y la marginación hacia el cuarteto.
Recordó que, en otras épocas, no los dejaban entrar a ciertos lugares por su origen y su música, e incluso relató situaciones de persecución durante gobiernos militares.
“Sentí el sufrimiento de ser marginado”, expresó, al tiempo que valoró el reconocimiento actual del género, que pasó de ser rechazado a convertirse en parte fundamental de la identidad cultural.
Una vida que hizo historia
Con emoción, el artista se definió como “el último de una era”, en referencia a los pioneros del cuarteto. Y aunque reconoce el paso del tiempo, su legado sigue vigente, sostenido por canciones populares, una conexión única con el público y una historia de vida tan dura como inspiradora.







