El itinerario gourmet de Dua Lipa incluyó degustaciones en restaurantes icónicos de Recoleta, La Boca, Villa Crespo y Palermo
Después de un fin de semana cargado de música y fútbol, Dua Lipa volvió a causar furor en las calles porteñas. La artista británica, que agotó dos shows en el estadio Monumental y sorprendió a todos con su presencia en La Bombonera durante el Superclásico, eligió despedirse de Buenos Aires con una cena bien porteña en El Preferido de Palermo, uno de los restaurantes más icónicos de la ciudad.
Apenas trascendió su llegada al local de la esquina rosada, la calma del barrio se transformó en un hervidero. En cuestión de minutos, decenas de fanáticos se agolparon en la vereda con celulares en alto, banderas y gritos que coreaban su nombre. El operativo de seguridad intentaba contener el entusiasmo, pero el clima era de fiesta.
Vestida de negro y con su habitual elegancia, la intérprete de Levitating salió del restaurante entre aplausos y flashes. Lejos de la distancia que suelen marcar las grandes figuras, se tomó un momento para saludar, agradecer el cariño en un español amable y extender la mano hacia el público. Ese simple gesto bastó para provocar lágrimas y ovaciones entre quienes lograron acercarse.
La escena recordó a su visita de 2022, cuando también había elegido el mismo bodegón durante su Future Nostalgia Tour. Tres años después, la historia volvió a repetirse: Dua Lipa, sonriente, disfrutando de la comida local y de la calidez del público argentino.
Durante su estadía, la cantante se hospedó en el Four Seasons Buenos Aires y recorrió distintos rincones de la capital. En su itinerario gourmet se destacaron restaurantes de Recoleta, La Boca, Villa Crespo y Palermo, donde probó desde mollejas y trucha patagónica hasta platos con Wagyu. Pero fue su paso por El Preferido el que marcó el cierre perfecto de su visita.
El fin de semana de la artista también dejó postales inolvidables: en La Bombonera fue recibida por Juan Román Riquelme, quien le obsequió una camiseta de Boca Juniors personalizada. Las redes se inundaron de videos de su paso por Buenos Aires, desde su aparición en el estadio hasta los saludos con fans a la salida del hotel.
Con cada visita, Dua Lipa reafirma su especial conexión con el público argentino. Su despedida en Palermo, entre risas, flashes y aplausos, fue el mejor reflejo de ese vínculo: una estrella internacional que, cada vez que vuelve, se siente un poco más local.







