Antonella Roccuzzo volvió a captar la atención en las redes durante su paso por Nueva York. La empresaria rosarina, que desde hace tiempo construyó una imagen propia más allá de su vínculo con Lionel Messi, compartió una salida que combinó glamour, nostalgia y fanatismo.
Aprovechando su estadía en la Gran Manzana, Antonela asistió a una de las producciones más exitosas de Broadway: Harry Potter and the Cursed Child, la secuela teatral que continúa la historia del universo creado por J.K. Rowling. En sus historias de Instagram publicó una foto de sus entradas y acompañó la imagen con una frase que resume su entusiasmo: “Noche soñada”.
Minutos después, la rosarina subió otra postal mostrando el exterior del Lyric Theatre, iluminado y repleto de público. Para muchos de sus seguidores no fue una sorpresa: el fanatismo de Antonela por Harry Potter es casi una marca registrada, que comparte con figuras como Oriana Sabatini, quien incluso asistió al debut teatral de Tom Felton como Draco Malfoy meses atrás.
Esa devoción por el joven mago no se limita a las salidas culturales. En febrero pasado, Roccuzzo celebró su cumpleaños con una ambientación temática completa: decoración, símbolos y detalles propios de Hogwarts fueron parte de una fiesta íntima que posó en las redes junto a Messi y sus tres hijos.
La propia Antonela habló de esa fanática en octubre de 2024, durante una entrevista con Haute Living, donde aseguró: “Soy una gran lectora; Harry Potter es mi favorito. También me gusta armar sets de bloques, tenemos una colección en casa, y disfruto pasar tiempo con mi familia”. Esa pasión se volvió parte del juego cotidiano familiar: libros, disfraces y sets coleccionables suelen aparecer en sus publicaciones, y no es raro ver a Thiago, Mateo o Ciro usando accesorios temáticos durante cumpleaños, Halloween o celebraciones escolares.
Con esta salida en Broadway, Antonela volvió a mostrar un costado que la acerca a su público: lejos de la pose, comparte gustos y pasiones familiares que dialogan con quienes la siguen desde todo el mundo, combinando el brillo de los eventos internacionales con la naturalidad de los pequeños rituales que la acompañan desde hace años.







