walkman

Hoy muchos no saben de que estamos hablando y verían este aparato como algo incómodo, de diseño básico, de peso y dimensiones no aptas para llevar en la chaqueta o bolsillo del pantalón y los problemas que daban las cintas cuando se enganchaban y se salían de su sitio. Sí no suena tan bien como los móviles de ahora pero fue una revolución que llegó con los 80.

Este reproductor, de pequeño tamaño y que funciona con cintas de casete intercambiables, fue el primer dispositivo de música que podía ser transportado fácilmente. El walkman se puede considerar así el hijo primogénito de la industria de música para llevar, segmento del que han surgido productos de lo más innovadores desde entonces.

El ‘discman’, que se comercializó en 1984 por primera vez gracias al modelo D-50 de Sony, leía archivos en formato disco compacto (CD). La última sorpresa en este mercado nos la han dado los auriculares inalámbricos, que reciben la señal desde el dispositivo sin la necesidad de usar cables. Entre ellos, destacan por su diseño y nivel tecnológico los AirPods de Apple, que se comercializaron por primera vez en diciembre de 2016 y que se han convertido en un éxito de ventas. Sony dejó de producir el Walkan en 2010.

¿Invento de Sony o plagio?

A Andreas Pavel,​ inventor alemán-brasileño, se le atribuye la invención del primer reproductor de audio estéreo portátil en 1972. Pavel estudió filosofía y participó en varios movimientos intelectuales y creativos, era un gran amante de la música y el hecho de que se desplazara constantemente le llevaron a idear su “cinturón estéreo”. Durante la dictadura militar se exilió en Europa, intentó vender su idea a varias empresas pero estas no vieron su idea con buenos ojos y Pavel acabó por patentar su invento.

Sony comenzó negociaciones con Pavel sobre la propiedad intelectual de la invención, y reconoció, en 1986, que le serían pagadas regalías por su invento, sin reconocerse la propiedad intelectual. Curiosamente, según contaron los fundadores de Sony, su creación se debió a que en una calurosa mañana de 1979, a Masaru Ibuka (uno de los fundadores de Sony) le entraron ganas de escuchar música mientras corría, por lo que inmediatamente buscó la forma de hacer realidad ese deseo. Para ello, extrajo el circuito de grabación de un magnetófono y colocó un amplificador estéreo con unos cascos. Pero en el libro autobiográfico Made in Japan que Akio Morita publicó en 1986, dice:

“La idea tomó forma cuando, un día, Ibuka entró a mi oficina con uno de nuestros grabadores estereofónicos portátiles de cinta y un par de nuestros auriculares de tamaño normal. Tenía aspecto desdichado y se quejaba por el peso de los aparatos. Le pregunté qué tenía en mente y entonces me explicó: “Me gusta escuchar música, pero no quiero molestar a los demás. No puedo estar sentado aquí todo el día al lado de mi equipo estereofónico. Mi solución es llevar la música conmigo, pero el equipo es demasiado pesado. (…) La queja de Ibuka me puso en movimiento: les pedí a nuestros ingenieros que tomaran uno de nuestros confiables grabadores de cinta en casette, le quitarán el circuito de grabación y el altoparlante, y lo reemplazaran por un amplificador estereofónico. Diseñé los demás detalles que quería, entre los que figuraban auriculares muy livianos. Estos resultaron ser una de las piezas más importantes del proyecto Walkman.”

Con el paso de los años Sony cambió su versión en 2005, tras la muerte de Akio Morita, en un juicio en Gran Bretaña donde Andreas Pavel exigía ser reconocido como el inventor original del aparato. Tras ese juicio, Sony aceptó pagar a Pavel los derechos que le correspondían y regalías por la invención, en una cifra no divulgada.