Un soldado asignado al 1.er Comando de Apoyo a la Misión de la Reserva del Ejército de EE. UU. dispara a objetivos durante un ejercicio de entrenamiento con fuego real, Puerto Rico, el 10 de enero de 2026 (REUTERS/Ricardo Arduengo)
Un testimonio divulgado por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reavivó el impacto internacional por la captura del ex mandatario venezolano Nicolás Maduro, detenido el 3 de enero en Caracas durante la operación estadounidense denominada “Resolución Absoluta”. Según relató un soldado que habría estado en la zona del operativo, las fuerzas norteamericanas utilizaron un dispositivo de efectos nunca vistos en combate.
La operación, confirmada por el Pentágono, involucró a más de 200 militares y una amplia flota aérea. Para el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., general Dan Caine, el despliegue fue “de una precisión quirúrgica” y requirió una coordinación “de enorme complejidad”.
Un relato que sorprendió incluso dentro del ámbito militar
El guardia entrevistado —citado por Leavitt en la red social X— narró que minutos antes del ingreso de las fuerzas estadounidenses, “todos los sistemas de radar se apagaron sin explicación”, situación que desorientó por completo a la defensa venezolana. Drones y helicópteros irrumpieron luego sobre la zona, dando paso a un reducido grupo de soldados “tecnológicamente muy avanzados”, según describió.
El enfrentamiento fue breve y desigual. El uniformado sostuvo que, pese a tener una amplia superioridad numérica, las tropas venezolanas no lograron hacer frente al armamento estadounidense: “Disparaban con una precisión y velocidad que nunca vi. Parecía que cada soldado disparaba cientos de tiros por minuto”.
La supuesta “arma sónica”
El punto más llamativo del relato apareció cuando mencionó el uso de un dispositivo que describió como una “onda sonora extremadamente intensa”. Según su testimonio, provocó vértigos, sangrado nasal y desmayos generalizados entre los defensores venezolanos:
“Sentí como si la cabeza me explotara por dentro. No había forma de mantenerse en pie. Fue imposible resistir”.
Leavitt calificó el testimonio como “imprescindible de leer” al compartirlo públicamente. Ni la Casa Blanca ni el Pentágono explicaron hasta ahora si se trató de un arma experimental o si forma parte del equipamiento convencional estadounidense.
Final de la operación y proceso judicial
Maduro fue trasladado hacia territorio estadounidense pocas horas después del operativo. Tanto él como su esposa, Cilia Flores, se presentaron días atrás ante un tribunal federal en Nueva York, donde se declararon no culpables de los cargos por conspiración para el narcotráfico, lavado de dinero y colaboración con organizaciones criminales. Las penas previstas podrían superar varias décadas de prisión.
Washington sostiene que el procedimiento contó con la colaboración de países de la región y que constituyó el cierre de casi 13 años de gobierno de Maduro, a quien acusa de encabezar una estructura criminal transnacional.






