El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron este viernes una reunión de casi tres horas en la base militar Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de avanzar hacia un tratado de paz entre Rusia y Ucrania.
En una conferencia de prensa conjunta, Putin afirmó que su país está interesado en poner fin al conflicto, pero reclamó una “solución sostenible” que atienda los intereses de Rusia y “restaure el balance de fuerzas en Europa y en todo el mundo”. Añadió que la seguridad de Ucrania “también debe ser garantizada” y que espera que la Unión Europea y Kiev no intenten “socavar el proceso de paz”.
Trump calificó el encuentro como “muy productivo” y aseguró que hubo coincidencias en varios temas. Anunció que informará personalmente a Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, y mantendrá contactos con líderes de la OTAN para detallar lo tratado con Putin.
La cumbre fue el primer encuentro presencial entre ambos desde la segunda asunción de Trump. Lo acompañaron el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial Steve Witkoff. Por el lado ruso participaron el canciller Serguéi Lavrov y el asesor Yuri Ushakov.
El analista Lucien Kim, del Crisis Group, interpretó que Trump buscó una “cumbre de paz”, mientras que Putin se concentró en recomponer la relación bilateral con Estados Unidos, convencido de que “está ganando la guerra y arriesga muy poco”.
La cita se realizó sin la presencia de Zelenski, que insiste en participar en cualquier negociación sobre el futuro de su país. Tampoco asistieron líderes europeos ni representantes de la OTAN, lo que en Bruselas generó preocupación ante la posibilidad de que Trump intente redibujar el mapa de Ucrania sin la aprobación de Kiev.






